Una trabajadora de limpieza del Hospital de Rehabilitación Vera Candioti de la ciudad de Santa Fe fue víctima de un violento asalto. Este jueves cerca de las 6, la mujer se dirigía en moto rumbo al trabajo cuando un ladrón la persiguió y la alcanzó en un semáforo sobre Avenida Freyre y Monseñor Zazpe. Le arrancó la cartera y la hizo caer de la moto. La mujer tiene fracturado el hombro y una rodilla.
Desde la puerta de la sala de traumatología del Hospital José María Cullen, Camila, hija de la víctima, contó por AIRE que su madre vio venir al delincuente que la perseguía y pasó el semáforo en rojo para que no la alcanzara. Sin embargo, su esfuerzo fue infructuoso porque el ladrón la alcanzó con tanta violencia que -al quitarle la cartera y tirarla de la motocicleta- la dejó con las dos fracturas.
Afortunadamente, Dora Quesada -la víctima- llevaba casco y evitó golpes de mayor gravedad. Todo ocurrió en la esquina de Monseñor Zaspe y Avenida Freyre, dos cuadras antes de que la empleada llegara a su trabajo en el Hospital de Rehabilitación Vera Candioti.
Inseguridad en Santa Fe: hace cinco días golpearon a otra trabajadora del Hospital Vera Candioti para robarle
Una enfermera de Santo Tomé que trabaja en el Hospital Vera Candioti de la ciudad de Santa Fe fue víctima de un salvaje robo el sábado 2 de abril a primera hora de la mañana. Según contó la mujer, llamada Gladis, mientras esperaba el colectivo en la zona del Cementerio de Santo Tomé, para venir a trabajar a Santa Fe, dos hombres la golpearon para robarle sus pertenencias. La mujer sufrió hematomas en la cabeza y debió ser asistida.
El hecho ocurrió pasadas las 5.30 de la mañana. A esa hora, Gladis se sentó en una garita de calle Sarmiento a esperar el colectivo para ir al hospital. Dos hombres se sentaron a su lado, uno la agarró del cuello y el otro le sacó la mochila donde solamente tenía la ropa del trabajo. Producto de los golpes que sufrió, la mujer quedó con moretones en su frente.
“Yo estaba esperando el colectivo y se acercaron dos chicos, uno me agarró del cuello, me tiraron a la calle, me patearon y, desde ese momento hasta ahora, estoy muy nerviosa”, relató Gladis en diálogo con AIRE. Tras el robo, intervino un policía que pasaba por el lugar para ir a trabajar. El uniformado corrió a los delincuentes, pero no los pudo alcanzar.
“Me llevaron la ropa que tenía para trabajar. Nada más, tenía eso solo. Me decían ‘dame lo que tenés, dame lo que tenés’. Eran un chico joven y otro más grande”, contó Gladis.
“Soy madre sola, estoy criando a mi hijo y me da bronca porque en un ratito te pueden quitar la vida. Tengo 22 años de servicio y ya me robaron dos veces, la anterior con una pistola”.
El salvaje robo ocurrió pasadas las 5.30 de la mañana. “Todos los días a esa hora tomo el colectivo. Hoy demoró un poquito. Los sábados y domingo tiene alguna demora”, comentó Gladis. Además, la mujer dijo que sale a trabajar solo con los elementos indispensables porque tiene miedo a los robos.
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