La inseguridad en Santa Fe no da tregua y, con el correr del tiempo, adopta modalidades cada vez más preocupantes. En esta oportunidad, un hombre que circulaba a bordo de una motocicleta por Aristóbulo del Valle fue víctima de tres delincuentes que lo interceptaron y, a punta de pistola, le robaron su vehículo.
El hecho ocurrió este miércoles alrededor de las 17 en inmediaciones de Avenida Aristóbulo del Valle al 7300, en el norte de la ciudad de Santa Fe. Un testigo de la dramática situación contó en AIRE que varios transeúntes intentaron ayudar a la víctima, pero los delincuentes se lo impidieron bajo amenaza de arma de fuego.
"De una sola moto se bajaron tres delincuentes. Uno se quedó en el vehículo y los otros dos increparon al muchacho. Le sacaron la mochila, manotearon la moto, se subieron y salieron", señaló el hombre.
Y agregó: "Quisimos ayudarlo, pero un delincuente tenía un arma. Nos apuntó varias veces así que no pudimos acercarnos demasiado".
Robo piraña en barrio Esmeralda: a punta de pistola les robaron la moto y las mochilas
Una pareja que circulaba en una motocicleta por barrio Esmeralda fue víctima de un robo piraña tras ser interceptada por seis delincuentes a bordo de tres motos. Bajo amenaza de arma de fuego, le sustrajeron el vehículo y otras pertenencias.
El hecho ocurrió este martes alrededor de las 21.30 en inmediaciones de Hernandarias al 2500, en barrio Esmeralda de la ciudad de Santa Fe. En diálogo con el móvil de AIRE, Nelbi, una de las víctimas del violento robo, contó cómo vivieron esos minutos de terror que parecieron horas.
“Veníamos con mi marido por calle Castelli. Quisimos doblar en el pasaje para no llegar hasta Aristóbulo del Valle y estuvimos esperando dos minutos en la puerta de la casa de mi suegra. En eso aparecen tres motos con seis personas, uno saca el arma y nos dice que le demos la moto”, explicó.
Con el objetivo de que la dramática situación termine lo más pronto posible, la pareja le entregó la moto sin poner resistencia. Sin embargo, cuando pensaron que la pesadilla había terminado, los delincuentes volvieron por más.
“Cuando se estaban por ir, se dieron cuenta de que teníamos mochilas. Sin bajar el arma de la cabeza de mi marido, nos siguieron amenazando hasta que le dimos los bolsos”, agregó la mujer.
“Fue un momento terrible. Nos dimos cuenta de que nos venían a robar, pero como nos apuntaron todo el tiempo, tuvimos miedo de que pase otra cosa. Nos dijeron que le demos todo o nos pegaban un tiro”, concluyó.
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