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Policiales Fútbol | San Cristóbal | Tiroteo en una escuela de San Cristóbal

"Vamos, campeón": la despedida de Ian en su club que conmovió a San Cristóbal

El crimen en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal tuvo una despedida conmovedora: Ian pasó por su club entre aplausos, llanto y banderas.

Crimen en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal: el último paso de Ian por su club

Embed - Dolor en San Cristóbal: multitudinaria despedida a Ian en el Club Independiente

A unos 900 metros del cementerio municipal, el cortejo se detuvo frente al Club Atlético Independiente. Allí lo esperaban.

Cientos de chicos, adolescentes, entrenadores y familias formaban una fila silenciosa. En sus manos, banderas rojas con frases que hablaban de pertenencia y amor: “La locura de amarte”, “Escuelita Club Atlético Independiente”.

El color lo envolvía todo. Era el color del club. El color de Ian.

Crimen en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal: “Venimos a despedir a un amigo”

Entre quienes esperaban estaba Juan Rafael Alesóo, vecino de toda la vida del barrio. “Venimos a despedir una víctima, un amigo y un compañero de los chicos”, dijo, con una flor en la mano y una bandera atada.

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A unos 900 metros del cementerio municipal, el cortejo se detuvo frente al Club Atlético Independiente.

A unos 900 metros del cementerio municipal, el cortejo se detuvo frente al Club Atlético Independiente.

Su voz también dejó una reflexión que atravesó la escena: “Nosotros no queríamos esto. Nos vienen a traer este problema que no lo queremos”.

Alesóo habló de la necesidad de volver a lo esencial. “Que los padres conversen con los chicos, se perdió la charla en la mesa”, expresó.

Quién era Ian dentro del club

Ian tenía 13 años. Había empezado una nueva etapa: el secundario y también una nueva categoría en el club. Jugaba en Independiente desde hacía tres años.

Cristian Sánchez, coordinador, lo describió sin dudar: “Era un chico muy buen pibe, respetuoso, no era problemático”. Contó que era más bien callado, pero que con sus compañeros se soltaba.

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Ian tenía 13 años. Había empezado una nueva etapa: el secundario y también una nueva categoría en el club. Jugaba en Independiente desde hacía tres años.

Ian tenía 13 años. Había empezado una nueva etapa: el secundario y también una nueva categoría en el club. Jugaba en Independiente desde hacía tres años.

“Nunca tuvo un problema de disciplina”, aseguró.

“Era un buen compañero”, resumió. La noticia, dijo, dejó al club sin herramientas. “Uno no está preparado para estos momentos”.

Aplausos, llanto y un grito

Cuando el coche fúnebre llegó, la escena se quebró. El cortejo avanzaba acompañado por autos y motos. Personal municipal abría camino. Todo se volvió lento.

Entonces, el silencio se rompió. “¡Vamos, campeón!”, gritaron.

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Los chicos levantaron sus banderas rojas.

Los chicos levantaron sus banderas rojas.

Y después, los aplausos. Los chicos levantaron sus banderas rojas. Algunos arrojaron flores sobre el vehículo. Otros se acercaron para tocarlo por última vez.

No había una sola persona sin lágrimas en los ojos. El chofer también estaba quebrado.

Crimen en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal: una comunidad en shock

El lunes, en el inicio de clases en la escuela Mariano Moreno, un alumno de 15 años abrió fuego contra sus compañeros. Ian murió en el lugar.

Desde entonces, San Cristóbal quedó atravesada por el dolor y la incredulidad. En la puerta del club, esa sensación se repetía.

Padres, madres y abuelos miraban a los chicos y pensaban lo mismo: podría haber sido cualquiera.

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El adiós que no termina

Tras la breve detención, el cortejo siguió su camino. Pero nadie se quedó quieto. Los chicos comenzaron a caminar detrás del coche. En silencio. Algunos abrazados. Otros mirando al suelo.

Profesores, compañeros, vecinos. Todos juntos. El club entero acompañando. Ian pasó por última vez por el lugar donde jugaba, donde tenía amigos, donde empezaba a construir su historia.