El hecho ocurrió en Mercedes, departamento de Soriano. Andrés Morosini (28) vivía a pocos metros de su expareja, Micaela Ramos, madre de Alfonsina (2) y Francisco (6). El lunes, la mujer lo había denunciado por violencia. La Justicia le prohibió acercarse a ella, pero no impuso restricciones respecto de los chicos ni colocó tobillera electrónica.
El miércoles, aprovechando un paro en la obra donde trabajaba, Morosini discutió con Ramos, la amenazó y se llevó por la fuerza a los niños. Horas después, se arrojó con su auto al arroyo Don Esteban a más de 120 km/h. El vehículo fue hallado el viernes con los tres cuerpos en su interior.
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Antecedentes y debate por violencia vicaria
Días antes, Morosini había intentado ahorcarse en el hipódromo de su ciudad. Según su entorno, era un apasionado de los caballos pero con problemas de conducta y antecedentes por violencia.
Secuestro niños Uruguay
Días antes de matar a sus hijos, Morosini había intentado ahorcarse en el hipódromo de su ciudad.
El caso se enmarca en la llamada violencia vicaria, cuando se daña a los hijos para provocar dolor a la madre. El homicidio reabrió el debate sobre la implementación de la "alerta Amber" en Uruguay, aprobada en 2024 pero aún no vigente.
Desde el Gobierno uruguayo reconocieron fallas. La vicepresidenta Carolina Cosse se pronunció al respecto: “La violencia vicaria es una forma brutal de violencia de género. No podemos naturalizar tanto dolor”.
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Debate y reclamos de justicia
Organizaciones feministas se movilizaron en Montevideo para exigir respuestas. El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, reconoció que “el Estado está en falta” y anunció la creación de una comisión para abordar la violencia de género.