Una colcha de Mickey, una pelea por un pantalón y el flagelo de la droga, detrás del femicidio de Daiana Arber
En una extensa audiencia la Fiscalía dio detalles de la investigación que permitió acusar a Lautaro Heredia por el femicidio de Daiana Arber en Villa Oculta.
Daiana Arber tenía 32 años y fue asesinada en Villa Oculta
La causa por el femicidio de Daiana Arber en Villa Oculta destapó una vez más cómo las adicciones a las drogas arruinan las vidas de familias enteras, y no sólo de quien las consume.
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Daiana tenía 32 años y desde hace ocho comenzó a tener problemas de consumo de estupefacientes. Se alejó de su familia, de su lugar de origen y terminó viviendo en la calle, vendiendo lo que sea, hasta su propio cuerpo, para poder consumir.
Algunos detalles de su vida, y en especial del fin violento de su vida, fueron dados a conocer por la fiscal Laura Gerard en una audiencia realizada en los Tribunales de Santa Fe: tras ser asesinada en el interior de una casa en Villa Oculta, el cuerpo de Daiana fue envuelto en una colcha con una imagen del ratón Mickey.
La pelea entre dos mujeres por un pantalón fue clave para que una de ellas pudiera ver el cuerpo semioculto de Arber en la casa del sospechoso; la mañana del domingo 28 de junio, un chico que buscaba botellas en un basural encontró el cuerpo de Daiana envuelto en bolsas de consorcio.
Un combo letal de drogas y violencia
Un vecino de la zona, Lautaro Mauricio Heredia, fue formalmente imputado como autor del femicidio de Daiana. Profusa y detallada es la evidencia que lo vincula con el crimen, y que fue dada a conocer por la fiscal del caso en una audiencia realizada en los Tribunales de Santa Fe.
El juez penal Martín Torres destacó la carga probatoria que pesa sobre Heredia, así como los riesgos de fuga y de entorpecer la investigación, por lo que impuso la prisión preventiva del sospechoso.
La muerte de Daiana, conocida en el barrio como "Pili" o "Colo", está signada por la pérdida de la dignidad en los caminos de las adicciones. Hasta el momento no está claro si Heredia le proveía estupefacientes a Daiana, o si ella solo se vendía a él para poder comprar drogas en otro lugar.
Lo que sí se pudo establecer es que Heredia es una persona violenta, que andaba armado y que hacía alarde de ello delante de sus vecinos.
De los testimonios surgió que un mes atrás, Heredia había amenazado a Daiana con un arma, y que días antes del crimen le dijo a un vecino que la estaba buscando a la "Pili", porque le había robado, que lo tenía podrido y que la iba a matar.
A ese mismo vecino le mostró el cuerpo sin vida de Arber dentro de su casa y le dijo "mirá lo que tengo ahí, ahí está la hija de puta que me robó". El cuerpo de Daiana estaba envuelto en una colcha con un estampado del ratón Mickey y Heredia le pidió ayuda a su vecino para descartarlo.
El muchacho, atemorizado, se fue del lugar y se lo contó a una vecina; al día siguiente esa vecina fue hasta la Subcomisaría 2° y repitió ese relato a los policías. Los agentes fueron hasta la casa de Heredia y sólo vieron un carro en la puerta.
En su declaración como testigo ante los investigadores, el chico aportó una conversación telefónica con un amigo, momentos después de salir de la casa de Heredia: "No aguanto más amigo, vi algo espantoso, mañana va a salir en las noticias, vi una persona muerta".
Esa noche, otra chica vio el cuerpo envuelto en la colcha del ratón Mickey: esa joven había mantenido una discusión por la venta de un pantalón y fue hasta la casa de Heredia. Allí la discusión se tornó tan agresiva que hubo un llamado al 911.
Cuando esta joven salió de la casa de Heredia, le dijo a quien la había ido a buscar: "Caminá rápido, mató a una chica, la tiene tapada con una frazada". Estas declaraciones fueron cotejadas con el registro del llamado al 911, en el que se escucha a dos mujeres discutiendo por un pantalón y la voz de un hombre.
El cuadro lo completa la declaración de un vecino que volvía a su casa de trabajar, cuando se cruzó a Heredia con otra persona, camino hacia la zona del basural, llevando un carro con bolsas de consorcio.
Ese cuerpo fue el que halló el chico que buscaba botellas: las prendas de vestir y las uñas pintadas de rojo coincidían con lo que habían manifestado las dos personas que vieron parte del cuerpo de Daiana debajo de la colcha en la casa de Heredia.
La autopsia determinó que recibió cuatro disparos y en la casa de Heredia la policía secuestró una gran cantidad de vainas: los calibres de los plomos extraídos del cuerpo de la víctima y de las vainas secuestradas de la casa del imputado son coincidentes, y ahora se aguarda el cotejo balístico para determinar si fueron disparadas por la misma arma.
Finalmente, la fiscal destacó que en el teléfono celular de Heredia se encontró un video de unos tres segundos de duración en el que se aprecia el cuerpo envuelto en la colcha del ratón.
Prisión preventiva por femicidio
A su turno, el defensor público Javier Casco cuestionó la calificación de femicidio, ya que consideró que no se había probado el contexto de violencia de género; la Fiscalía respondió que Heredia se aprovechó de la vulnerabilidad de la mujer, que desplegó una violencia inusitada para matarla, y además el desprecio a su dignidad al descartar el cuerpo en un basural.
Gerard advirtió que Heredia tiene antecedentes penales por robo, y que al momento del crimen de Daiana estaba en libertad condicional por una condena que vence en 2027. La Fiscalía destacó que todos los testigos son vecinos de Heredia, y que ya manifestaron temor ante sus actitudes violentas.
El juez Torres destacó la profusa evidencia colectada por la Fiscalía en el poco tiempo que lleva la investigación, y con cuánto detalle se pudo reconstruir lo sucedido; además, compartió la calificación de femicidio seleccionada por la acusadora pública y también la existencia de los riesgos procesales, e impuso la prisión preventiva de Heredia.








