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Un policía le robó la tarjeta de débito a un joven con discapacidad y la usó para extraer dinero

El policía de 30 años cometió los ilícitos en Santa Rosa de Calchines y en Cayastá, y fue condenado en el marco de un juicio oral que se desarrolló en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.

Un policía de 30 años identificado como Miguel Ángel Albarracín fue condenado por sustraerle la tarjeta de débito a un joven con discapacidad y usarla sin autorización para extraer 18.000 pesos en cajeros automáticos en Santa Rosa de Calchines y en Cayastá (ambas localidades pertenecientes al departamento Garay). Albarracín fue condenado a tres años de prisión en suspenso, inhabilitación por seis años para ejercer cargos públicos y una multa de 60.000 pesos.

La sentencia fue dispuesta por el juez Pablo Busaniche, en el marco de un juicio oral que se realizó en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. Por su parte, el fiscal Ezequiel Hernández estuvo a cargo de la investigación penal y también representó al MPA en el juicio.

El fiscal sostuvo que “valoramos el fallo condenatorio pero esperaremos a conocer los fundamentos para evaluar los pasos a seguir, sobre todo en relación al modo de cumplimiento de la pena, ya que habíamos pedido que fuera de ejecución efectiva”.

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La condena al policía fue impuesta por el juez Busaniche 

La condena al policía fue impuesta por el juez Busaniche

Tarjeta de débito

El hecho se remonta al 9 de abril de 2024, cuando la víctima del hecho fue trasladada a la Comisaría Tercera de la Unidad Regional VII, en Santa Rosa de Calchines, donde Albarracín prestaba funciones.

Al joven se le hizo una requisa en la dependencia policial y, mientras era interrogado por otros policías, Albarracín le sustrajo diferentes pertenencias: le hurtó zapatillas y una tarjeta de débito en la que tenía adherido un papel con datos de acceso a la cuenta bancaria, ya que por su discapacidad necesitaba ayuda para usarla. “Albarracín aprovechó esa circunstancia para concretar su objetivo delictivo”, sostuvo el fiscal.

Cerca de las 22:00, el uniformado fue hasta un cajero cercano y utilizó la tarjeta de la víctima para extraer 10.000 pesos; al día siguiente, volvió a hacer lo mismo en una sucursal bancaria en Cayastá y se apropió ilegítimamente de 8.000 pesos más.

Hernández destacó que “si se contemplan el contexto de privación de libertad y que por su estado de salud y condiciones de vida la víctima estaba en una situación de extrema vulnerabilidad, el daño causado es enorme”. En tal sentido, explicó que “a raíz de lo sucedido, el joven siente temor de que cualquier agente del Estado lo perjudique de algún modo”. A su vez, planteó que “con su accionar, Albarracín afectó la imagen pública de la policía provincial”.

En cuanto a la investigación penal, el fiscal señaló que “se inició semanas después de los ilícitos, a partir de una denuncia radicada por la propia víctima en la Unidad Especial de Asuntos Internos de la policía provincial”.

Calificación penal

Albarracín fue condenado como autor de hurto calificado (por ser miembro de una fuerza policial) y defraudación por utilización de una tarjeta de débito hurtada, agravada (por el ánimo de lucro).