jueves 16 de septiembre de 2021
Policiales Rosario | Los Monos |

Un ataque a balazos y amenazas que presagian el temor de que la violencia cope las elecciones en Newell's

La residencia de un familiar del presidente en ejercicio Cristian D´Amico fue baleada este martes a la madrugada. La banda de Los Monos maneja la barra del club, cuyo líder es un empleado de la Defensoría del Pueblo

A seis días de las elecciones en Newell’s, la residencia de familiares del actual presidente en ejercicio del club Cristian D´Amico fue baleada durante la madrugada de este martes, algo que encendió preocupación en torno a un problema endémico que atraviesa desde hace mucho tiempo la disputa política en esa entidad, luego de que los grupos criminales, como Los Monos, hicieran pie en la conducción de la barrabrava, en cuyo entorno se han cometido varios crímenes.

Un candidato opositor a D´Amico también fue víctima de amenazas. Ignacio Astore, postulante a la presidencia del club sufrió daños en su auto y amenazas contra su familia. El propio D´Amico, antes de que la casa de su hermano fuera baleada, se solidarizó con el exmédico de Newell’s. “He tomado conocimiento del ataque que ha sufrido Ignacio Astore, uno de los socios de nuestro club y candidato a la presidencia en la elección del fin de semana. Desde mi agrupación y fundamentalmente en representación por mi cargo de vicepresidente de nuestra querida institución”, apuntó el dirigente en las redes sociales. Luego le tocó a él ser blanco de un ataque.

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No es la primera vez que D´Amico es blanco de un ataque a balazos. En 2016 el entonces vicepresidente de Newell's Old Boys fue baleado cuando iba en su camioneta junto a su hijo de diez años. Al dirigente le dispararon más de diez tiros pero ninguna bala hirió a él ni a su hijo, que había ido a practicar al predio de Malvinas. Otro dirigente del club, Claudio "Tiki" Martínez había sufrido dos ataques a balazos en su departamento del centro de Rosario. Martínez, que era uno de los vicepresidentes, se alejó de la conducción política del club. Este domingo se realizarán elecciones en la entidad, luego de que fueran suspendidas por la pandemia.

En este caso, el ataque se produjo en torno a una residencia de la localidad de Funes, ubicada en Facundo Quiroga al 2700, donde viviría el hermano de Cristian D´Amico. Los balazos no sólo impactaron en la casa sino también en tres autos que estaban estacionados. Los atacantes dispararon un total de 11 tiros contra el frente de la casa se habrían trasladado en una camioneta.

Desde hace tres semanas, como señaló Aire de Santa Fe, hay preocupación desde las autoridades provinciales y nacionales sobre un posible desenlace violento en las elecciones en el club del parque de la Independencia.

La razón de la preocupación tiene su raíz en que las bandas narcos, como Los Monos, comandan la barra en cada elección rediscuten sus negocios en torno a la barra. Durante los últimos meses hubo reacomodamientos en el núcleo duro de la hinchada.

Se activaron alarmas a principios de agosto cuando fue detenido por narcotráfico uno de los exjefes de la barra de Newell’s, Héctor Marcelo “Pipi” Arriola, quien a comienzos de la pandemia perdió el liderazgo absoluto del paravalanchas ante Aldo Sosa.

Arriola fue detenido en el marco de 13 allanamientos que realizó la División Unidad Operativa de la Policía Federal Rosario, luego de una investigación que demandó dos años de medidas para identificar a los involucrados, algunos vinculados con Los Monos.

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Aldo Marcelo Sosa, actual jefe de la barra de Newell’s, es un ejemplo claro del dominio que posee del grupo narcocriminal sobre esa hinchada. Este hombre de 48 años, apodado Gatito Chemea, cobra $180.000 mensuales como empleado de planta permanente de la Defensoría del Pueblo de Santa Fe, donde ingresó hace 30 años. En mayo pasado su casa en Arijón 590 bis, de la zona sur de Rosario, fue allanada y quedó unas horas detenido. Sosa tiene relación directa con Máximo Ariel Cantero, alias Guille, líder de Los Monos.

El fiscal Matías Edery ordenó allanar el domicilio en busca de documentación y sobre todo de los teléfonos que usa Sosa, que está sospechado de tener relación con el crimen de un exjefe de la barra de Newells y narco Marcelo Medrano, que fue ejecutado el año pasado.

Sosa hizo su aparición como líder de la barra en enero pasado durante una asamblea de socios en Newell’s. Sosa estaría jugando para el actual vicepresidente Cristian Damico, que tras la derrota de Newell’s en el clásico anterior su negocio céntrico fue vandalizado con pintadas que decían: “No a la presidencia narco-Chemea”.

Sosa, quien ni siquiera terminó el colegio secundario –llegó hasta cuarto año-, aparece involucrado con la banda de Los Monos desde hace más de una década. Fue llamado a indagatoria en la causa por lavado de dinero contra 15 miembros del clan Cantero, que este año serán juzgados por un tribunal oral federal.

La Unidad de Información Financiera, que es querellante en el expediente por lavado, pidió su procesamiento al detectar que “Gatito Chemea” es considerado “miembro de la organización narcocriminal”, y el rol que tiene dentro de la banda es el de “testaferro” de Ariel Cantero, conocido como Guille, líder del grupo narcocriminal, preso actualmente en el penal de Marcos Paz, donde cumple seis condenas a 62 años de prisión.

Según el expediente que tramitó el juez federal Marcelo Bailaque, al que tuvo acceso Aire de Santa Fe, Sosa aparece en los registros como propietario del 90% de un BMW 120D que usaba Guille Cantero. El mismo porcentaje posee en una embarcación de nombre “La venenosa”, que fue adquirida por el líder de Los Monos. Y figura luego como accionista del barco “El Pajarito” –nombre en honor a Claudio Cantero, alias Pájaro- que habrían adquirido en 2012, entre otros vehículos.

El juez Bailaque dictó la falta de mérito contra Sosa, a pesar de los informes detallados que elaboraron la UIF y Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC).

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El frente de la casa del hermano de Cristian D

El frente de la casa del hermano de Cristian D'Amico, vicepresidente de Newell´s.

Cuando la policía allanó su casa en 2015 encontró, según declaró Sosa el 25 de abril de 2019, “alrededor de 200 y pico de boletos de compraventa de automotores”. “Esos son todos los vehículos que yo fui comprando y vendiendo. Yo tengo trabajo, soy empleado de la Defensoría del Pueblo de Santa Fe con una antigüedad de 28 años y tengo un sueldo de 75.000 pesos mensuales (hoy 180.000 pesos), más aguinaldo, más créditos del Banco de Santa Fe que he sacado; con eso justifico las operaciones”, afirmó.

Sosa reveló que Guille Cantero posee el 10 por ciento de la camioneta BMW porque le “faltaba plata” y le pidió al líder de Los Monos que le aportara ese dinero. La justicia le creyó.

A Sosa el puesto que posee en el Estado le sirvió para justificar la compra de esos vehículos de alta gama y embarcaciones, según entendió el juez que prefirió no investigar mucho más sobre quién es este hombre, que –según la UIF- forma parte de la banda de Los Monos. Nadie se preguntó cómo hizo un empleado público para tener una flota de autos y embarcaciones.

Ahora Sosa está sospechado de tener vinculación con el crimen de “Coto” Medrano, ex jefe de la barra de Newell’s, donde desde hace por lo menos ocho años los liderazgos son efímeros porque los que llegan a ese pedestal son asesinados.

En abril pasado fueron condenados a prisión perpetua Emiliano Javier Avejera, antecesor de Sosa, Enrique Solís y José Pucheta por asesinar a seis personas, dos de ellas por error, y cuatro tentativas de homicidio, que ocurrieron entre noviembre de 2016 y febrero de 2018 en el marco de una disputa con ejes en el narcotráfico y la barra brava de Newell’s.

En la misma semana en que se conocieron las condenas contra estos tres criminales, otro protagonista de este universo violento como es el exjefe de la barra de Newell’s Diego Ochoa, alias “Panadero” fue condenado a 5 años y cuatro meses por el crimen de Maximiliano "Quemadito" Rodríguez, a quien lo ejecutaron en 2013 de un tiro en la cabeza tras salir del cajero del banco Macro en Pellegrini y Corrientes en el centro de Rosario.

La pena se unificará con la ya impuesta por el homicidio de su antecesor, Roberto “Pimpi” Caminos, por lo que en total deberá cumplir 18 años en prisión. El autor material del asesinato de Pimpi fue Rene Ungaro, el aliado de los hermanos Funes, sentenciado a 11 años.

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