Una joven santafesina de 24 años, K.B.K., se encuentra amenazada desde hace cinco años, y, a pesar de las reiteradas denuncias, los hechos no cesan. Desde que se recibió de policía, las amenazas se agravaron: “Te voy a volar la cabeza con tu propia pistola”, fue el último mensaje que recibió, días atrás.
La situación comenzó a fines de 2018, cuando un compañero de colegio le escribió por Facebook para invitarla a salir y ella hacía caso omiso a los mensajes. Desde diferentes perfiles falsos, algunos con nombres de hijos de profesoras del colegio, empezaron las amenazas, hostigamientos y a aparecer publicaciones con fotos de ella e insultos en las redes.
El 28 de febrero de 2019, K.B.K. radicó la primera denuncia. Entonces, la joven tenía 19 años y terminaba de cursar el colegio secundario. Ese día se acercó hasta un Centro Territorial de Denuncia y sostuvo que en diciembre había comenzado a amenazarla un compañero de colegio: “Ey wacha estoy cansado de que me ignores, no sabés lo que te espera por hacerte la chetita y no responder, ya voy a saber dónde vivís”.
La denunciante explicó que el muchacho le enviaba mensajes y le comentaba fotos en Facebook que ella no respondía. Los relatos fueron acompañados por capturas de pantalla de los violentos mensajes.
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La joven sostuvo que luego el agresor comenzó a hacer cuentas falsas bajo su nombre, y con el nombre del hijo de una profesora; la docente también radicó la denuncia correspondiente.
El agresor también había hackeado la cuenta de la joven, y enviaba mensajes; en una oportunidad, desde una de las cuentas, envió a cuentas de docentes una foto donde se lo ve con un arma de fuego, si bien no se le ve el rostro.
El 19 de febrero de 2019, K.B.K. recibió a través de la cuenta falsa abierta con el nombre de un hijo de la docente, una foto de los genitales, y la amenazaba con tener un encuentro íntimo. K.B.K. decidió entonces cerrar su cuenta.
Una semana después, el 26 de febrero, un compañero de escuela le avisó que habían publicado fotos de ella con insultos en una página de compra venta en Facebook. Cuando radicó la denuncia la joven aportó capturas de pantallas y los nombres de todos los testigos de lo que estaba ocurriendo.
El 6 de marzo le otorgaron una medida de distancia y prohibición de contacto por 120 días; el 11 de marzo denunció en la subcomisaría 18 que había sido agredida en la vía pública por un desconocido: primero la impactó con el auto para hacerla caer, y luego, cuando estaba en el piso, le propino patadas: “Me decía eso es por hacer tantas denuncias a Alejandro y que a partir de esto me iba a dejar de hacer la linda”, consta en la denuncia a la que tuvo acceso AIRE. A raíz de este ataque, el fiscal Estanislao Giavedoni dispuso que se le otorgue un botón de pánico por 180 días.
La tercera denuncia fue radicada el 29 de abril de 2019 en un Centro Territorial de Denuncia; en esta oportunidad, la joven sostuvo que el muchacho no cumplía con la medida de distancia, y remarcó que ya había realizado las denuncias correspondientes.
La situación se calmó un poco con la llegada de la pandemia de Covid y la imposición del aislamiento obligatorio. Hasta que el 3 de mayo de 2022, cuando la joven ya se encontraba en la escuela de Policía, recibió un mensaje en su cuenta de Instagram que decía: “Pedazo de pelotuda vas a ver lo que te va a pasar, vas a perder el laburo porque te voy a denunciar, no te vas a recibir te voy a cagar todo porque nada terminó. Vos confiate, pero yo sé todo así que anda preparándote wacha pelotuda, no sé qué te creías que no te iba a pasar nada. Jajaja. Vas a perder todo de todo, putita de mierda, puta mal cogida”. Una vez más, se presentó a radicar la denuncia correspondiente.
La última denuncia fue radicada el 3 de enero de 2024 en la subcomisaría 18. En esta oportunidad, K.B.K. sostuvo que una amiga había sido denunciada a través de diferentes cuentas de redes sociales por estar con ella, y también han amenazado y hostigado a su círculo cercano, en oportunidades diciendo que era la propia K.B.K.: “Ya estoy saturada de esta situación que vengo padeciendo hace cinco años. He sufrido todo tipo de hostigamientos, de amenazas, hasta me han golpeado por haber denunciado”, detalló en la presentación ante las autoridades.
Cansada de no tener respuestas por parte de la justicia y de no poder vivir tranquila, K.B.K. decidió hacer público su padecimiento.
La joven remarcó que “denuncié cada cosa que me fue ocurriendo. Me amenazó que si no estaba con él no iba a estar con nadie. La gente se me aleja y yo los entiendo. Tengo miedo por mi entorno, que les mande a hacer algo. Tuve medidas de distancia y botón de pánico y me ha dicho que aunque fuera con la policía a la escuela me iba a matar igual”.
En una oportunidad, cuando aún cursaba el colegio secundario al día siguiente haber sido amenazada de violación, dos muchachos la interceptaron e intentaron hacerla ingresar en un aula de la escuela que estaba vacía: terminó con heridas cortantes en su rostro y en su cuerpo.
A las pocas horas, el agresor publicó en sus redes: “Mandé dos inútiles que no sirven para nada me hubiera encantado abrirte como un sapo”.
“Me decía que eso me pasaba por hacerme la linda, por hacerlo sentir menos”. El 16 de enero recibió el, hasta ahora, último mensaje, desde una cuenta a nombre de Kevin: “Hija de mil puta donde te vea te voy a matar. Cuidate tené cuidado conmigo. No sabés dónde te metiste te voy a volar la cabeza con tu propia pistola. Puta enferma mal de la cabeza”.
Una vez más, K.B.K. fue hasta la subcomisaría 18 a radicar la denuncia; otro mensaje agregaba “te vas a quedar sola ni tu amiga te cree ya jajaja me cree a mí, tené cuidado porque donde te vea te vas a morir”.
La joven hoy desconoce quién es el autor de las amenazas, si es la misma persona que comenzó a amenazarla en 2018 o si hay más personas involucradas; sólo quiere que se investigue para que pueda precisarse de dónde vienen los mensajes, que la situación termine y poder vivir tranquila.
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