lunes 6 de julio de 2020
Policiales | San Lorenzo | Coronda | Crimen

"Si matamos un par de inocentes se arma una revolución bárbara", la frase de un preso que ordenaba crímenes desde Coronda

Se trata de Brandon Bay, un interno acusado de mandar a asesinar a dos jóvenes en la ciudad de San Lorenzo. Esta semana la Justicia ordenó la prisión para una serie de integrantes de la banda que dirigía el recluso. No obstante, se pudieron conocer las oscuras escuchas del caso.

La sangre de los cadáveres va dejando manchas. Los peritos científicos de la policía hacen su tarea, recogen los rastros de la escena del crimen, las vainas servidas, demarcan los impactos de los proyectiles. Cuando se retiran, alguna doña baldea un poco y se diluyen los coágulos. Los pibes del barrio agarran del piso algún plomo deformado, y lo revolean como si fuera una canica.

Los vecinos quedan aterrados, conmocionados. Y de ese primer estado de estupor y sorpresa pasan a la angustiante naturalización de vivir con miedo a morir, sobre todo en barriadas humildes perforadas por la marginalidad, la miseria y la delincuencia.

Esta vez le tocó al barrio Norte de San Lorenzo, una ciudad donde hace una década Delfín David Zacarías supo dominar el narcotráfico. Pero en 2016 fue condenado a 16 años de prisión como organizador de tráfico de estupefacientes luego de que le secuestraron 300 kilos de cocaína en su casa. Sin ese jugador, la franquicia quedó disponible.

Entonces aparecieron “Willy” (Ramón Alberto V.) y el “Pipi” (Víctor Hugo L.), apuntados como los Porteños y los Santafesinos, que hicieron pie con perfil bajo y se repartieron la bocas de expendio de droga con la vista gorda de la policía. Pero siempre hay competencia los negocios rentables.

Leer másDetuvieron a integrantes de una banda por dos crímenes en San Lorenzo y a un comisario con droga en el despacho

Una violentisima banda de la zona sur de Rosario comandada desde la cárcel de Coronda por Brandon Bay, con probable padrinazgo de Los Monos, arremetió sin freno hace pocos días en el territorio de Willy y Pipi. Y el interrogante surge claro. ¿Puede un delincuente tener un celular en prisión y desde allí ordenar homicidios, balaceras, robos, el pago a sicarios o compra y venta de cargamentos de droga? La respuesta es sí. Ejemplos sobran, pero sigue ocurriendo. Una investigación judicial lo demuestra con seguimientos, escuchas a los principales imputados, y allanamientos en el calabozo de Bay en Coronda, donde se secuestraron dos teléfonos.

san lorenzo rosario homicidios.jpg
Imágen de las armas secuestradas a la banda delictiva en allanamientos, que fueron expuestas en la audiencia de prisión preventiva que se llevó a cabo esta semana. 

Imágen de las armas secuestradas a la banda delictiva en allanamientos, que fueron expuestas en la audiencia de prisión preventiva que se llevó a cabo esta semana.

“Gordito” o “Tio”

Brandon Bay está detenido en el pabellón 10 de Coronda cumpliendo pena a cinco años por varios delitos en la zona sur de Rosario. Lo conocen como “Gordo o “Tío” y está apuntado de liderar la banda de “Los Gorditos”, con raigambre en los barrios Tiro Suizo, Las Delicias, y un punto caliente conocido como Fuerte Apache, en Lamadrid al 1600.

Desde 2019 la Policía de Investigaciones (PDI) y la Agencia de Crimen Organizado y Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) le pisaba los talones. Más aún cuando se registró una seguidilla de homicidios en San Lorenzo y Puerto San Martín. Los de Eduardo “Chulo” Villegas, Jorge Acosta y Rodrigo Gigena, entre julio y agosto del año pasado.

Los Gorditos están sospechados de esos crímenes, pero lo que sí estaría acreditado es que planificaron los últimos dos ataques en barrio Norte donde el 25 de mayo fue baleado y luego murió Gerardo Pérez de 55 años, en Diaz Velez al 4100. Y tres días más en Mitre y Perú, muy cerca de allí, desde una moto acribillaron con ráfagas de una arma a repetición a Brian Ezequiel “Runi” Sánchez, un chico de 16 años ajeno a los conflictos. En ese hecho también resultó herido en la tibia y el peroné Carlos Sotello.

“Le aflojó los dos cargadores”

La interceptaciones ordenadas a los teléfonos de los sospechosos son elocuentes. Tras el homicidio de Pérez, el Gordo Brandon habla con otro integrante, a quien le confirma que “Primo”, el sicario, concretó el crimen. “Recién pasó en el noticiero que el loco fue. El “Primo” dijo que le aflojó con los dos cargadores, ahí a la vuelta, a los dos les dio el Primo. A la vuelta, a la casa, al búnker…”, describió Brandon.

Eso demostraba que desde su calabozo, Brandon disponía de toda una estructura a su servicio en la calle. Su tío, Diego Bay (un hampón con recorrido y ex pareja de Vanesa Barrios, la mujer de Guille Cantero, líder de Los Monos) se encargaba de coordinar las tareas. El otro era Claudio Gustavo “Primo” R., sicario a sueldo y ex convicto que salió de prisión el 22 de mayo pasado.

Leer más Escuchas revelan cómo un interno del penal de Coronda digitó dos homicidios en San Lorenzo

En las escuchas de la banda detenida el sábado pasado e imputada el miércoles se distinguen los roles de sus integrantes, como Cintia Nair E., la pareja de Brandon. “Mirá que hay que darle 6 lucas después por el laburo que van a hacer”, le ordenó a su mujer, señalada como organizadora, encargada de hacer pagos a los tiratiros, entregar vehículos, armas y disponer la logística.

En otro de los audios del 27 de mayo, Brandon dialoga con su mujer de matar gente inocente para ganar territorio, y del pago de 2.500 pesos por una balacera.

—Brandon: No hay bunker por ningún lado allá ..buscaron por todos lados pero no hay bunker por ningún lado. Íbamos a matar una banda de viejos y viejas pero nada. Íbamos a matar pero no…

—Cintia: para qué si no sabes quienes son

—Brandon: pero viste que si matamos un par de inocentes se arma una revolución barbara. Están volviendo para Rosario. Les tenes que dar dos lucas nomás, dos lucas y media. Dos mil quinientos dale.

En otra escucha se describen la planificación del ataque donde asesinaron a Gerardo Peréz. Brandon llama al teléfono de Cintia pero lo atiende “Pera”, chofer y distribuidor de armas.

—Brandon: tenés que preparar la metra con las balas y tenes que ir en remis al fonavi de Cachamay. Dale la metra y decile a aquellos que mi Primo está yendo para San Lorenzo, el Tati, Macana y Agustín. Deciles que tienen que ir para San Lorenzo para allá. Que él está haciendo la punta y no hay nadie. Que es la hora para pasar con los fierros para allá.

—Pera: Dale. Espectacular, encima hoy es feriado, no anda nadie.

—Brandon: Por eso te estoy diciendo, decile que ahora es la hora espectacular para hacer eso que no anda nadie en la calle. Lleva la metra con los dos cargadores y deciles que yo ya les di la rueda para el auto.

—Pera: Si si si..

—Brandon: bueno escucha, que se vayan para San Lorenzo. Dejale sino esta…Macana tiene que estar ahí porque viste que ayer dijo que iba a estar esperando

—Cintia (Pera) Si, si si

—Brandon: llevá las balas y todo y decile que lleven la chiquitita cuadrada (pistola 9 milímetros) para allá. No la hagas larga.

Causa Homicidios en San Lorenzo.jpg
La pistola que se presume fue utilizada para cometer una saga de crímenes.

La pistola que se presume fue utilizada para cometer una saga de crímenes.

—Cintia (Pera): No no ahora voy preparo eso, agarro el bolsito, vengo y me voy para alla. Vos todo bien con ese locro?

—Brandon: estoy acá en cana salame...mira si voy a comer locro. Mirá la pregunta que me haces.

Con la misma lógica, la comunicación telefónica desde su calabozo en Coronda, Brandon ordena el ataque que terminó con la vida del adolescente Brian Sánchez, el 28 de mayo, rociado a balazos con una pistola a repetición.

—Brandon: Estoy cansado de tener que buscarte por todos lados. Comprate un celular. Tengo el auto y todos los juguetes en la puerta de tu casa esperando que vos me pases la metra. Si vos no querés activar y mando otros pibes, si vos no querés activar.

—Agustín: ¿Dónde hay que ir?

—Brandon: Mi primo, están todos en San Lorenzo. Están esperando que vos me pases la metra así ya encaran para allá. ¿Querés ir con ellos o te querés quedar? Después te llevás una moneda.

—Agustín: Bueno, voy a ver porque yo estoy en un cumpleaños.

—Brandon: Ya fue. Pasale la metra. Pasale la caja con la metra con los dos cargadores.

El entrecruzamiento de legajos penales y una investigación basada en las escuchas permitió desarticular y detener a 9 integrantes de la banda cuando el sábado pasado se desplegaron más de 14 allanamientos encabezados por la Agencia de Investigación Criminal (AIC), la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y la Dirección de Asuntos Internos ordenados por el fiscal Matías Edery y Luis Schippa Pietra de la Unidad de Crimen Organizado y Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Rosario.

Pero viste que si matamos un par de inocentes se arma una revolución barbara. Están volviendo para Rosario, la frase que le dijo Brandon Bay a su pareja desde la cárcel de Coronda.

Pero viste que si matamos un par de inocentes se arma una revolución barbara. Están volviendo para Rosario, la frase que le dijo Brandon Bay a su pareja desde la cárcel de Coronda.

Les secuestraron armas cortas y largas calibre 9 y 40, pistolas ametralladoras, droga, autos teléfonos, chalecos antibalas. Y en la celda de Brandon en Coronda dos teléfonos celulares que usaba para ordenar las ejecuciones.

Uno de los procedimientos que demuestran la protección policial, se realizó en la comisaría 7º de San Lorenzo, donde los investigadores secuestraron droga y armas con numeración limada del cajón del jefe de la dependencia. Por eso se ordenó la detención del comisario Raúl Alberto Fleitas y su sumariante, Marcelo Alvarez.

En la audiencia imputativa celebrada el miércoles y de la que también participó el fiscal Aquiles Balbis, quedaron al descubierto las actividades de la temeraria gavilla, acusada de conformar una asociación ilícita que se dedicó a “cometer delitos contra las personas, contra la vida, contra la propiedad y contra la administración pública en San Lorenzo y en el Barrio Tiro Suizo de Rosario.

35.000 por semana a la comisaría

Según los fiscales la organización criminal “procuró ocupar sectores de San Lorenzo para correr a otras bandas antagónicas. Bajo esa lógica, también explicaron lazos y connivencia con empleados de Gendarmería Nacional y de la Policía de la Santa Fe, “que facilitaron la comisión de delitos (liberaron zonas), al omitir la persecución e investigación.

Allanamientos Unidad Regional VII editada.jpg
Los uniformados de Asuntos Internos en la Comisaría N°7 el sábado de la semana pasada. 

Los uniformados de Asuntos Internos en la Comisaría N°7 el sábado de la semana pasada.

Un testigo de identidad reservada aportó que Willy le pagaba a la policías de la comisaría 7ª. “Los pagos eran 35.000 pesos a la comisaría, por semana, 28.000 pesos por semana a la Gendarmería. Ese testimonio se respalda con la transcripción de una escucha.

—Brandon: doña, me escucha?

—NN: si te escucho…

—Brandon: dígale a Pablo, que ahí me dio el Gendarme, me dio media hora para hacer las cosas, que ahí ya los saco, los saco media hora de la zona, que active ahora, porque no activamos más…

NN — dale, dale si ahí le digo.

Brandon: ya, ya, ahi le mando que me dio media hora para hacer eso que lo sacó media hora, porque son Gendarmes de otro lado.

Uno por uno

De acuerdo a los roles asignados, la Fiscalía ubicó a la mujer de Brandon, Nair Cintia E. como la organizadora de la banda . Disponía de vehículos y armas de fuego, manejaba el dinero y pagaba por los atentados, como a Claudio Gustavo R. alias “Primo”, sicario que gatillaba a los blancos apuntados por Brandon.

Pablo Damián G., alias “Macana” era el chofer de los vehículos con los que trasladaba a los tiradores. Fabián Agustin S., también es un sicario. Otra mujer, Yazmín Abilene E. (prófuga) era la responsable de transportar armas al lugar de los hechos, las entregaba en mano a los sicarios, luego las escondía por un tiempo en la casa de Florencia G. (prófuga) en el barrio San Sebastián de San Lorenzo, igual que a los vehículos y a los sicarios, que desde allí planificaban las balaceras.

Maximiliano D. alias “Marrón”, movía armas de un lado al otro. Santiago N., alias “Pino” (prófugo), concretó varios amenazas con armas de fuego contra ciudadanos y balaceras intimidantes a viviendas. Juan Manuel A, conocido como “Pera” disponía de armas y vehículos, y participó de hechos violentos en compañía de Franco Raúl “Capote” T. un peligroso sicario.

Según los fiscales, Diego Marcelo Bay (prófugo) es un eslabón importante, porque administra el flujo de dinero de la organización y toma decisiones. Brandon Bay fue señalado por los fiscales como el jefe de la asociación ilícita e instigador de los homicidios y balaceras que, con distintos roles y grados de participación, concretaron Nair Cintia E. y Diego B., Juan Manuel A., Claudio R., Maximiliano D., Franco T., Santiago N., y Fabián Agustín S. El Juan José Tutau tuvo por formalizada la imputación y dictó para todos la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.

Dejá tu comentario