Una revuelta de presos de la Comisaría 12° de la ciudad de Santa Tomé terminó con un incendio que alertó a los vecinos que viven acechados por los gritos que surgen del interior del penal y el miedo constante a una fuga masiva en una comisaría que tiene más del doble de presos de los que debería. El violento episodio se dio tras la suspensión de las visitas de familiares por la presencia de dos casos de coronavirus entre los internos y el aislamiento de los 39 restantes. En el barrio se vivieron momentos de tensión y los vecinos organizaron una marcha para pedir más seguridad.
En el móvil de Aire de Santa Fe, Bruno Ballesteros informó que el domingo a las 18 varios de los presos de la Comisaría prendieron fuego colchones y ropa para reclamar las visitas de familiares que fueron suspendidas por casos de coronavirus, a pesar de que se habían reanudado hace una semana atrás en toda la provincia, tras más de ocho meses de interrupción en el marco de la pandemia. Destacó además que la comisaría tiene superpoblación: tiene capacidad para 16 presos y hoy son 41 en total los alojados.
Las autoridades debieron suspenderlas esta semana en el penal de la Comisaría a partir de que el miércoles pasado dos internos presentaron síntomas compatibles con coronavirus. Los mismos fueron asilados e hisopados y este sábado se conoció el resultado positivo para covid de ambos; razón por la cual los 39 internos, que son considerados contactos estrecho, quedaron en aislamiento y sin visitas.
A modo de protesta algunos presos iniciaron el incendio en el interior del penal. Los Bomberos Zapadores actuaron rápidamente ya que su dependencia está a metros de la comisaría. Lograron controlar el fuego sin tener que evacuar el edificio, evitando así intentos de fuga. Igualmente se desplegó en las inmediaciones del edificio un operativo preventivo de seguridad del que participaron oficiales del Cuerpo Guardia de Infantería.
Vecinos cansados convocan a una marcha
Una vecina de la comisaría contó en el móvil que desde el sábado se escuchaban gritos del interior de la comisaría y manifestó el hartazgo y miedo del barrio ante estas situaciones que suelen repetirse. "Hubo fuego y gritos todo el día. Eran la 1 de la madrugada y seguían los gritos. Los vecinos estamos cansado y no hay solución", contó la mujer y contó que los vecinos convocaron a una concentración para este martes 8 de diciembre a las 9 de la mañan frente a la comisaría ubicada en Alvear al 2500, para luego marchar hasta el Puente Carretero a fin de visibilizar la problemática y pedir respuestas al Estado.
La mujer dejó en claro que no es la primera vez que viven situaciones como estas desde 2014 cuando se emplazó la comisaría en el lugar. "Era un barrio tranquilo", recuerda la mujer que vive allí hace más de 20 años. "Nos arruinaron el barrio. Los chicos no tienen derecho de salir a la vereda porque viene gente por atrás para tirarles cosas por los techos", denunció.
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