Alicia Reyna, imputada en el marco de la causa que involucra a sus dos hijas y al entrenador de triatlón Walter Sales Rubio por una serie de abusos sexuales, declaró este viernes, intentó desvincularse de los hechos y sostuvo que Sales Rubio es un manipulador y que fue agredida sexualmente por él bajo amenaza de matar a sus hijos.
Su testimonio se dio en la sala 2 de los tribunales santafesinos ante el juez Jorge Patrizi. Reyna es asistida por el abogado defensor particular Sebastián Oroño; por la parte acusadora estuvieron presentes el fiscal Matías Broggi y los abogados querellantes Agustina Taboada, Juan José Patiño y José De Iriondo.
La investigación comenzó por la denuncia de un grupo de atletas que denunciaron a sus entrenadores, Sales Rubio y las hermanas Soledad y Sheila Arteriza y a la madre de ellas, Alicia Reyna, como autores de abusos sexuales reiterados.
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"Es un manipulador y una mala persona"
Al momento de declarar Reyna realizó un relato del vínculo personal y por el deporte que unía a Sales Rubio con su familia. Explicó que en 1999 se acercó para convocar a nadar a sus tres hijos, y así comenzó a relacionarse con la familia.
La mujer relató que una vez Sales Rubio escuchó una discusión que mantenía con su esposo y le dijo que no debía dejarse maltratar así. Cuando la comuna de Rincón le donó a Sales Rubio un predio para que pueda realizar los entrenamientos de triatlón, ese predio debía ser puesto en condiciones; cuando fueron a limpiar con Sales Rubio tuvieron el primer encuentro sexual.
Estos encuentros se repitieron dos o tres veces más y luego quedó una amistad. Sin embargo, Walter Sales Rubio la obligaba en ocasiones a mantener encuentros sexuales bajo amenaza de matar a sus hijos o contarle al esposo de sus encuentros: "A mí me daba miedo porque el siempre tuvo armas, limpiaba las armas en mi casa".
Walter Sales Rubio no quería que festejen los cumpleaños de 15 de Sheila y de Soledad: "Decía que era un gastadero de plata, que usemos el dinero para los viajes de los chicos". Cuando hicieron la fiesta de Soledad, Sales Rubio llevó a los dos hermanos a competir en un duatlón rural y no pudieron estar en la fiesta de 15 de su hermana.
En cuanto a los chicos que venían a entrenar de La Paz remarcó que fue amenazada por Sales Rubio para que los atienda: les prepare la comida, les limpie la ropa, y remarcó que no se quedaban en su casa y que los viajes los hacían con sus familias.
Reyna sostuvo que tenía pruebas de esto, pero que las perdieron cuando quemaron su casa: "33 años de trabajo para nada", se lamentó. Cuando la mujer se refirió a Sales Rubio, Reyna lo describió como un manipulador y una mala persona.
Si bien Reyna no acepto preguntas de la acusación; el fiscal Broggi solicitó que se le aclare que si ella tenía intención de que se investiguen los abusos referidos de Walter Sales Rubio hacia ella, deberá realizar la correspondiente denuncia.
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