La causa que investiga el robo y copamiento de la Subcomisaría 20 de Arroyo Leyes, ocurrido el pasado 17 de noviembre en horas de la madrugada, reveló en las últimas horas que la banda que irrumpió en la dependencia policial tenía conocimiento sobre quiénes eran los policías que prestaron servicio aquella noche y qué presos se encontraban alojados en el lugar.
El dato fue ventilado en el marco de la audiencia de medidas cautelares en donde el juez Leandro Lazzarini ordenó que Luis Alberto Leguizamón (44) y Matías Leguizamón (23), los únicos detenidos que tiene el caso, permanezcan en prisión preventiva hasta tanto la causa tenga un nuevo avance. Dicha resolución, fue luego de que los fiscales Rosana Peresín y Manuel Cecchini, acusaron a ambos imputados de haber formado parte de la banda que llegó hasta la sede policial del kilómetro 14 de la ruta 1 a bordo de un vehículo que si bien no fue identificado se sospecha fue de color bordó.
De las evidencias recolectadas hasta el momento, se pudo establecer que el grupo criminal, conformado por al menos 7 u 8 personas, llegó a la Subcomisaría pasada la medianoche, entre las 00.30 y la 1.10 de la madrugada. En ese entonces, uno de los ladrones tocó la puerta de la dependencia y simuló ante una agente policial haber pinchado un neumático del auto.
Segundos después y al grito de “vamos achacar” ingresó con total violencia una parte de la banda que con ropa de policía e indumentaria similar de la fuerza tomó por sorpresa a la policía mujer que se encontraba en el lugar, al igual que su compañero. Los delincuentes los redujeron y les sacaron sus armas y parte de las prendas policiales.
La secuencia criminal continuó cuando los ladrones fueron hasta la celda en donde se encontraban alojados dos presos vinculadas a causas de la Justicia provincial. Uno, de ocupación prefecto, imputado por un delito sexual, y el otro por atacar a tiros a un automovilista en la ruta provincial 1. Los dos reclusos fueron golpeados y verdugueados por los delincuentes, quienes en todo momento le remarcaron que conocían sobre porqué estaban detenidos en la Subcomisaría. “Vos estas acá por pito duro”, le dijo uno de los delincuentes al Prefecto detenido. Lo mismo hicieron con el otro preso al cual le recordaron porqué delito había quedado privado de su libertad.
Durante el copamiento, uno de los ladrones le dijo al policía que se encontraba en el lugar que se quedara tranquilo ya que “que ellos también eran laburantes pero de otro palo”. Lo mismo hicieron con la otra suboficial que se encontraba allí a la cual los ladrones le dijeron su nombre. En tanto, de los testimonios recolectados en la causa, surge también que la banda tenía conocimiento de los movimientos de la Subcomisaría y de que su jefe es oriundo de la ciudad de Coronda.
Tras neutralizar a todos los presentes en la dependencia policial, parte de la banda se dirigió hasta una vivienda contigua en donde reside una pareja y a la cual redujeron con golpes y le exigieron la entrega de dinero. Sin embargo, luego de revisar la propiedad, los ladrones se quedaron sin nada y solo se llevaron algunos celulares, un puñado de dinero e intentaron sustraer dos televisores.
El raid criminal continuó cuando uno de los hampones se subió al auto de la vivienda y cargó a parte de los ladrones que huyeron por ruta 1, junto a otros delincuentes que habrían llegado al lugar en un auto color bordó. No obstante, el resto de los delincuentes que quedaron en la Subcomisaría cargó las armas robadas (dos pistolas reglamentarias y una escopeta policial) y fueron hasta el patrullero Volskwagen Amarok y escaparon. Todos, según la hipótesis de la Fiscalía huyeron en dirección al sur. La secuencia de hecho fue captada por una de las cámaras apostadas en ruta 1 que a la 1.43 registró el paso del móvil policial, como así también del Peugeot 207 gris que fue robado de la casa. Ambos vehículos fueron luego abandonados en Callejón Reyna y Benteveos, en el caso del patrullero, mientras que el Peugeot fue encontrado en Mocovi y Olivos, en donde los delincuentes se tirotearon con la policía que seguía sus pasos.
Del interior del coche, los peritos levantaron vainas servidas de un arma de fuego que no fue encontrada, una de las pistolas que fue robada de la Subcomisaría del Leyes y pasamontañas que fueron utilizados por los ladrones para cometer el atraco.
A partir de los peritajes y las entrevistas, los investigadores se centraron en un identikit (retrato hablado) confeccionado a partir de los datos suministrados por las víctimas que se encontraban en la dependencia policial robada. Inclusive, uno de los presos que se encontraba alojado.
Unos días después de aquella pericia, los investigadores de Asuntos Internos (de la Agencia de Control Policial) recibieron el testimonio de una persona que, de manera anónima, quiso aportar datos sobre quien habría estado involucrado en el robo a la Sub20 del Leyes. Tal persona, cuya identidad se desconoce -y no se sabe si es de identidad reservada-, apuntó a Luis Alberto Leguizamón y su sobrino, Matías, como quienes participaron del asalto y copamiento. A partir de ese dato, los fiscales buscaron a los Leguizamón en la base de datos Sudamericadata y cotejaron la identidad con el identikit realizado por los peritos de la AIC. El resultado mostró una gran similitud.
Con esa evidencia, más un impacto de antena que posicionó el teléfono de Leguizamón (Luis) en Arroyo Leyes un día antes al robo, la Fiscalía pidió su detención, la cual se concretó el lunes pasado luego de dos allanamientos ejecutados en Pasaje Paraná al 6200 y Gaboto al 6200, en jurisdicción del barrio Villa Hipódromo.
Producto de esos allanamientos, los Leguizamón fueron luego detenidos, reconocidos por uno de los testigos, imputados y desde el viernes transitan provisoriamente la investigación con prisión preventiva en una causa que aún quedan varios cabos sueltos por resolver.
El dato
* Durante la investigación, la Fiscalía identificó al hombre que fue encontrado sin vida en la zona de los bañados de Colastiné Norte. Se trata de Mauricio Paez, el cual murió ahogado en el lugar.
* Los fiscales de hecho sospechan que Paz formó parte de la banda que robó en Arroyo Leyes ya que a unos metros del lugar del hallazgo se encontró indumentaria policial perteneciente a uno de los policías que fue robado.
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