Muerte en la comisaría octava: policías fueron a cargar nafta con la víctima semi inconsciente en el patrullero
En caso de ser condenados, los policías involucrados en la muerte de un hombre en la comisaría octava podrían recibir una pena máxima de prisión perpetua.
El 17 de enero pasado, un hombre murió en la comisaría octava de Santa Fe. Antes había sido golpeado por efectivos policiales.
Pocas horas después de que cinco policías del Comando Radioeléctrico y un efectivo de la Guardia de Infantería fueran imputados por las agresiones y muerte de un detenido en la comisaría octava de Santa Fe, comenzaron a trascender detalles de lo ocurrido durante la noche del pasado 17 de enero.
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En el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, el fiscal de la causa, Ezequiel Hernández, reveló que luego de golpear al detenido y mientras lo trasladaban "prácticamente inconsciente" en un patrullero, los policías fueron desde barrio Yapeyú hasta una estación de servicio YPF de calle J. J. Paso -en el sur de la ciudad- para cargar nafta.
"Hicieron todo un recorrido desde el norte de la ciudad, fueron por circunvalación hasta una estación de servicio YPF que está por calle J. J. Paso y cargaron nafta, pero ya en ese momento a través de las cámaras de la estación de servicio se lo ve a este chico prácticamente inconsciente", afirmó el fiscal.
Posible pena de prisión perpetua para los policías
Según Ezequiel Hernández, en caso de ser condenados, a los cinco policías del Comando Radioeléctrico puede corresponderles una pena máxima de prisión perpetua; mientras que el efectivo de Infantería podría ir a la cárcel entre dos y seis años.
El fiscal relató que el 17 de enero pasado, vecinos de barrio Yapeyú llamaron a la policía porque Mauro Daniel González "gritaba y corría por la calle", luego de haber ingerido drogas: "Cuando llegó la policía, en un primer momento lo tiran al piso, lo reducen, le ponen a las esposas y ya comenzaron a golpearlo, a presionarlo con las rodillas sobre el tórax".
"Llegaron refuerzos y a pesar de que este hombre de 35 años estaba boca abajo, inmovilizado con las esposas, continuaban apretándolo. Los padres avisaron que había tenido una cirugía relativamente reciente en la zona del abdomen. Y a pesar de eso, continuaron apretándolo en esa zona, hasta que lo cargaron a una camioneta de comando radioeléctrico", explicó Hernández.
A pesar de que González estaba "ya prácticamente inconsciente", los policías "hicieron todo un recorrido desde el norte de la ciudad, fueron por circunvalación" y cargaron nafta en una estación ubicada en el sur de Santa Fe.
Después de cargar nafta, "se dirigieron hasta Medicina Legal, donde una médica constata algunas lesiones, pero no ordena la derivación al hospital. Desde allí fueron a la comisaría octava, de nuevo al norte de la ciudad, donde lo dejan al chico, que ya estaba inconsciente y no se podía mover; solo y acostado boca arriba, de manera que con su propio vómito se termina ahogando".
El fiscal explicó que los cinco policías del Comando Radioeléctrico fueron imputados de tortura seguida de muerte "porque son los que estuvieron desde la agresión inicial, la agresión durante todo el traslado y el abandono final en la comisaría". Por su parte, el policía del Cuerpo Guardia de Infantería "asistió al lugar y golpeó a Mauro solo en el momento inicial".
Pedirán que sigan en prisión preventiva
Hernández adelantó que pedirá que los seis policías permanezcan en prisión preventiva mientras se desarrolla la causa: "La pena en expectativa para la tortura, seguida de muerte, es de prisión perpetua, así que eso incrementa notablemente el riesgo de fuga".
En el caso del policía de Infantería, la pena en expectativa es considerablemente menor, "pero la gravedad del caso nos hace suponer que la pena se acercará al máximo previsto".
Los acusados fueron identificados como Lucas Aranda, Melisa Díaz, Facundo Sebastián Amarillo, Sebastián Daniel Bandirali, Sabrina Petion (que integran el Comando) y Juan Cruz Barros (de Infantería).
En su imputación, Hernández le atribuyó a Díaz, Aranda, Bandirali, Amarillo y Petion haber cometido el delito de tortura seguida de muerte. Barro, en tanto, fue imputado por vejaciones calificadas.
A su vez, Amarillo fue también acusado de ser presunto coautor de vejaciones -en cuatro hechos en concurso real-, falsedad ideológica de instrumento público y daños.
Los seis agentes seguirán detenidos hasta por lo menos el miércoles de la semana próxima, cuando se realice una nueva audiencia en donde se definirá cómo transitan la causa por la que fueron imputados.







