martes 29 de septiembre de 2020
Policiales | Gatillo fácil | Santa Fe | robo

"Pá, perdoname", la última frase que le dijo Lautaro Saucedo a su padre antes de morir

Walter Saucedo, el papá del joven asesinado con un balazo en la espalda en barrio Guadalupe habló en exclusivo con Aire de Santa Fe.

Walter Saucedo el padre de Lautaro, el joven de 17 años asesinado el 29 de octubre tras asaltar a una mujer de 73 años en barrio Guadalupe, habló en exclusivo con Aire de Santa Fe y recordó que aquella mañana circulaba en su auto por calle Risso, justamente en la zona donde Francisco Olivares ejecutó a Lautaro por la espalda. "Veo un procedimiento policial, me encuentro con una persona en el piso que tenía sangre en la espalda y en ese momento paró un adolescente y me dijo <>".

"Saqué mi torso por la ventanilla vi a mi hijo tendido boca abajo, me tomé la cabeza con las dos manos y me arrodillo a su lado. Lautaro decía me duele mucho la panza. Su mano estaba fría y ahí me di cuenta de que estaba malherido", destacó Walter.

"Le dije quédate tranquilo, se tranquilizó y me dijo <<pá, perdoname="">>. Me di cuenta de que algo había pasado, que algo estaba mal. Me pidió perdón y le dije que no pasaba nada", destacó en su doloroso relato.

"Me duele mucho la panza me dijo, le mojé los labios y el me decía no le cuentes a mamá, no quiero que se preocupe. Avisale a Sheik que en mi mochila está su celular. Luego me dijo tengo mucho sueño", explicó Saucedo en una entrevista con José Curiotto.

En torno a quien había baleado a su hijo, el papá de Lautaro aclaró que alguien que estaba en el lugar le comentó que un policía había sido el autor del disparo letal. Se trataba de "Tronqui" Olivares, el cual estaba a unos seis metros de donde Lautaro. "No lo increpé, no lo insulte, lo miré y mi preocupación solo era mi hijo", dijo.

Sobre el robo de la mujer de 73 años, Saucedo dejó en claro que no entiende por qué su hijo delinquió. "Lautaro no necesitaba robar, era una persona que lo tenía todo. Al interrogante me la voy a llevar hasta el día de mi muerte", sentenció.

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La ironía del destino

En otro tramo de la entrevista, Saucedo habló de "la ironía del destino" que sea un personal policial quien cegara la vida de su hijo al tiempo que aclaró que siempre fue reticente a la frase "gatillo fácil" pero dejó el claro que no justifica el accionar policial ni el de su propio hijo.

También se disculpó con la mujer asaltada y aclaró que ya perdonó al uniformado que mató a su hijo. Por último, aclaró que nunca habló con Olivares, quien desde el sábado permanece detenido con prisión preventiva por orden de la jueza Rosana Carrara. "Al señor Olivares no le guardo rencor, no le deseo el mal", sostuvo y al mismo tiempo aseguro que detrás del crimen no existe ningún tipo de vendetta.

Por último, habló de cómo era su hijo. Aclaró que estaba muy enamorado y que por ese motivo había dejado de lado algunas actividades. "Su deporte era la bicicleta con la que andaba para todos lados. Nadaba y según su padre tenía muchas condiciones. Iba a empezar prácticas de rugby junto a su hermano".

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