miércoles 21 de octubre de 2020
Policiales | abuso sexual | denuncia | niña

Libertad bajo fianza para una docente jubilada investigada por abuso sexual infantil

La mujer recuperó la libertad esta mañana bajo una serie de medidas impuestas por la jueza Sandra Valenti, quien además sostuvo la imputación de abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la guarda de la menor.

La jueza Sandra Valenti otorgó la libertad bajo fianza a Analía S. una docente jubilada de 58 años imputada por el abuso sexual de una niña de 3 años de edad, ahijada de su pareja. La fiscal de la Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual Celeste Minniti le atribuyó la comisión del delito de abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la guarda, y solicitó que se le imponga la prisión preventiva.

La mujer es asistida por los abogados defensores particulares, Sebastián y Mariana Oroño, quienes rechazaron la imputación fiscal y solicitaron la libertad por considerar que no existe riesgo de fuga ni de entorpecimiento probatorio.

Leer más ► Detuvieron a una exdirectora de escuela por abuso sexual infantil

fiscal minniti.jpg
Celeste Minniti, fiscal de la Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual

Celeste Minniti, fiscal de la Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual

Vínculo familiar

Antes del inicio de la audiencia, desarrollada esta mañana en la sala 8 del subsuelo de tribunales, declaró la mamá de la niña, quien radicó la denuncia hace un año, el 4 de octubre de 2019. La mujer expresó que tenía miedo que la imputada recuperara la libertad ya “conoce todos los movimientos de la familia”. Analía S. convive con la madrina de la niña, quien tenía permiso para retirarla del jardín un día de la semana, y luego quedaba al cuidado de ambas.

Al momento de justificar el pedido de prisión preventiva, la fiscal Minniti enumeró la evidencia que logró recabar en un año de investigación. Explicó que la causa se originó con la denuncia de la mamá, quien una tarde de septiembre de 2019 fue a buscar a su hija a la casa de la madrina y cuando la estaba bañando notó que tenía irritada la zona genital; entonces le preguntó qué pasó y la niña le dijo que la tía Ana le había tocado la cola.

Al día siguiente llevó a la pequeña a la pediatra, quien constató la irritación en la zona y le sugirió una consulta con una psicóloga. A la médica, la niña le reiteró que la tía Ana le había tocado la cola.

Ante esta situación y la sugerencia de la pediatra, la denunciante consultó con una psicóloga y le expresó que la niña presentaba terrores nocturnos y dormía intranquila. La profesional destacó que, al momento de dibujar personas, la menor sólo graficaba la cabeza y cuatro palotes, no dibujaba el cuerpo, y remarcaba con un punto la zona genital.

Finalmente en marzo del 2020 se realizó la entrevista de la niña en Cámara Gesell, quien volvió a contar que “la tía Ana le tocaba la cola”, graficó la situación ella misma, en su propio cuerpo y con muñecos. Cuando la entrevistadora le preguntó si eso había pasado una sola vez o muchas veces, la nena dijo que había pasado muchas veces.

Minniti sostuvo que esta expresión de la niña, más la declaración de la mamá que precisó que su hija quedaba a cuidado de las mujeres desde que empezó el jardín en el mes de julio de 2019, le brindó el marco temporal para sostener que los abusos habrían sido no sólo esa vez que la niña pudo contar, sino en reiteradas oportunidades. Esta imputación de la Fiscalía comprende una posible condena de entre 8 y 20 años de prisión.

La fiscal sostuvo la necesidad de que la imputada permanezca en prisión preventiva, ya que no posee arraigo laboral (al ser jubilada puede cobrar en cualquier cajero), ni arraigo familiar, más que la convivencia con la ahijada de la niña, cuestión que negó en la audiencia imputativa. Para argumentar el entorpecimiento probatorio, Minniti explicó que, cuando la mujer se enteró de las palabras de la niña en su contra, en reiteradas oportunidades intentó juntarse a hablar con los padres.

valenti.jpg
La jueza Valenti acreditó la imputación fiscal e impuso medidas alternativas a la prisión preventiva

La jueza Valenti acreditó la imputación fiscal e impuso medidas alternativas a la prisión preventiva

Una vida dedicada a la infancia

La imputada, quien participó de la audiencia por videoconferencia desde su lugar de detención en Rafaela, declaró e hizo una extensa alocución acerca de su vida familiar y laboral: “Me dediqué a la docencia porque siempre me gustó estar con niños. Cuidé niños y animé fiestas infantiles”, detalló. En su carrera docente llegó a ocupar el cargo de directora en dos establecimientos educativos, y finalmente se jubiló en marzo de 2018. Además dijo mantener una activa vida como deportista vinculada al tenis criollo, y tener mucho reconocimiento también en este rubro.

En relación a su vida personal dijo que mantiene un vínculo de amistad con la ahijada de la niña, y que por ciertas similitudes en sus vidas se convirtieron una en la familia de la otra.

“Soy una persona íntegra y de bien. Mis actos personales y profesionales jamás fueron puestos en duda”, remarcó la imputada, quien además negó los hechos endilgados y dijo sentirse “injuriada en mi buena fe y mi persona”. Por último, se preguntó si la denuncia no tendría un origen homofóbico o de celos hacia la madrina de la pequeña.

A continuación, los defensores rechazaron la imputación realizada por la Fiscalía y la existencia de riesgos procesales. Remarcaron que la imputada tomó conocimiento de la denuncia hace un año y siempre estuvo a disposición de la justicia, sin haber realizado ningún acto que entorpezca el curso de la misma.

Los letrados sostuvieron que no está acreditado que haya ocurrido una reiteración de hechos, ya que hasta esa tarde de septiembre nada había llamado la atención de los padres. Y sobre lo ocurrido esa tarde, valoraron que podría haberse tratado de una situación de aseo ya que habían estado en la plaza y la nena se había ensuciado con arena.

Finalmente, la defensora remarcó que el temor de la denunciante es infundado y que no se puede sostener la prisión de una persona por su orientación sexual; por lo tanto, propusieron medidas alternativas a la prisión preventiva entre la que se destaca la constitución de una fianza personal de 300 mil pesos.

sebastian oroño.jpg
El defensor Sebastián Oroño rechazó la imputación

El defensor Sebastián Oroño rechazó la imputación

Hay que escuchar a los niños

Al momento de resolver, la jueza aclaró que en ningún momento la Fiscalía hizo alusión a la orientación sexual de la imputada, cuestión que además, remarcó, es “absolutamente irrelevante”. En cambio, Valenti sostuvo que los niños tienen derecho a hablar y a contar su realidad de acuerdo a su desarrollo sexual y su desarrollo intelectual. “Todo lo que les resulte extraño lo van a decir con las herramientas con las que disponen”, valoró la jueza.

Valenti repasó la palabra de la niña en Cámara Gesell y las conductas que comenzó a manifestar: los terrores nocturnos y la particularidad de los dibujos que realiza con la psicóloga. La evidencia reunida en la investigación vincula a “la tía Ana” con los abusos. Además, la jueza recordó que no siempre las agresiones sexuales dejan marcas, por lo que es probable que ese “muchas veces” avala la hipótesis fiscal.

Sin embargo, la jueza consideró que con el estado actual de la investigación y la actitud de la imputada demostrada durante el año de investigación que lleva la causa, no se puede sostener la existencia de riesgos que merezcan mantener la prisión preventiva de la mujer, y dispuso la libertad bajo una serie de medidas mientras avanza la investigación. Así, deberá fijar domicilio y constituir un guardador, además, se le impide cualquier tipo de contacto con la familia de la niña, y una prohibición de acercamiento de 500 metros. Finalmente, se constituyó una fianza de 300 mil pesos y una presentación periódica al MPA para demostrar sujeción al proceso.

Dejá tu comentario