“No tenemos nada que ver con el hecho”, “no pasamos por el lugar”, “somos totalmente inocentes”, fueron algunas de las frases que expresó la pareja que fue detenida por el homicidio de Rubén Carlos Segovia, ocurrido el pasado lunes por la madrugada en San Luis Irigoyen Freyre, en zona de la plaza España de la ciudad de Santa Fe.
Se trata de David S. y Paola C., quienes este miércoles fueron formalmente imputados por la fiscal Ana Laura Gioria que les atribuyó haber sido quienes mataron a cuchillazos a Segovia bajo una “tarea conjunta” que tuvo como finalidad despojar al hombre de 62 años de distintos elementos. Tal secuencia fue calificada como "tentativa de robo calificado y homicidio calificado criminis causa en concurso real".
Los cargos fueron atribuidos en el marco de una audiencia que fue encabezada por el juez penal de tribunales, Pablo Busaniche, que dio por admitida la imputación y además escuchó el relato de la pareja que fue asistida por el defensor público Nicolás Mosconi.
En su imputación, la fiscal acusó a la pareja haber ido a bordo del Volskwagen Senda gris de Segovia y luego, mediante un plan común, intentaron robarle y con posterioridad le asestaron distintas puñaladas cerca de las 00.50. Al culminar el ataque, escaparon por Rivadavia hacia el norte y fueron detenidos por agentes policiales en bulevar y 9 de Julio y 1° de Mayo al 3500. Mientras que la víctima murió un rato después en el hospital José María Cullen.
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Tras escuchar los cargos en su contra, tanto David S. como Paola C., se defendieron y aseguraron nunca haber estado presentes en el lugar donde ocurrió el crimen. Según indicó el hombre, aquella noche salió de trabajar cerca de las 12 y junto con la mujer fueron por bulevar hasta un drugstore de San Jerónimo al 3600, frente a la Facultad de Derecho en busca de unas cervezas y luego caminaron hasta la Chopería de San Jerónimo y bulevar en donde comenzaron a discutir por “celos”.
Allí, según denunció David S., fue atacado por un mozo que le pegó con un fierro en su pómulo izquierdo, situación que le provocó el derrame de sangre en sus prendas de vestir que lo colocó bajo sospecha de los policías que lo detuvieron luego por el homicidio de Segovia.
"Los dos somos inocentes, nunca estuvimos en el lugar. Nunca nada", dijo el hombre imputado ante el juez Busaniche. "Terminé siendo detenido en el hospital Cullen porque me pusieron cinco puntos en el ojo del golpe que me dio el mozo. Es la pura verdad señor juez", agregó en otro tramo de su declaración.
"No me hace falta robar, gano bien. No tengo antecedentes por robo. Nosotros no tenemos que estar sentados en el lugar, acá tienen que estar los verdaderos culpables que hicieron ese horror", destacó el hombre acusado.
La mujer, por su parte, también pidió declarar y aseguró no haber estado en el lugar del hecho. "Yo lo pasé a buscar por el trabajo y nos fuimos caminando por bulevar. Ahí tuvimos un par de peleítas y fuimos al bar Break a preguntar por una promo de cervezas. Entramos ahí, está registrado", narró Paola C. "Después él (por su pareja) me dijo que vayamos a la vuelta a tomar una cerveza", agregó. En tanto, remarcó que la pelea fue por que el hombre le recriminaba porqué la dejaba.
Según la mujer, ahí apareció un supuesto mozo que discutió con su pareja y lo golpeó con un fierro. "Todo fue en la Chopería, en San Jerónimo y bulevar", indicó y argumentó además que en el local gastronómico perdieron algunas de sus pertenencias.
La pareja permanecerá detenida hasta este próximo jueves cuando se realice una nueva audiencia, la de medidas cautelares, en donde un juez definirá si los acusados permanecen con prisión preventiva o se determina alguna medida alternativa.
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