La Justicia federal de Santa Fe investiga por estas horas el accidente náutico ocurrido en aguas del río Coronda que terminó con un hombre de 69 años, identificado como Miguel Arturo Morales, muerto y un bebé de un año y nueve meses internado en el hospital de niños Orlando Alassia, el cual se encuentra en el área de cuidados intensivos.
La investigación se encuentra a cargo del fiscal federal N°1, Gustavo Onel, quien ordenó una serie de peritajes al personal de Prefectura Naval Argentina (PNA) de esa jurisdicción a fin de determinar si existió negligencia por parte de alguno de los tripulantes o del propietario de la embarcación que por causas que intentan determinarse se dio vuelta.
El accidente sucedió el viernes pasado, cerca de las 20, cuando un total de 11 personas zarparon de la costa corondina a bordo de una lancha con destino hacia la zona de islas. Sin embargo, al transitar 300 metros la embarcación perdió el control y se dio vuelta por lo que todos los ocupantes (entre ellos dos menores) cayeron al agua.
La mayoría logró salvarse a excepción de Morales que terminó perdiéndose en el agua. A partir de la búsqueda de Prefectura y vaqueanos de la zona, lo primero que se encontró fue la lancha y el motor. Luego una campera del hombre desaparecido y finalmente, este lunes, el cuerpo sin vida del hombre.
A raíz del hallazgo de la lancha, el fiscal ordenó que sea peritada por prefectos para así tener un exhaustivo informe sobre las condiciones en las que se encontraba y si tenía algún desperfecto que pudiera haber causado el siniestro.
El representante del Ministerio Público Fiscal de Santa Fe también ordenó que se remitan a la Fiscalía si la embarcación estaba autorizada para navegar en aguas, como así también el timonel de la barcaza a la cual AIRE logró tener acceso mediante fotografías.
Según indican las imágenes, la embarcación presentaba signos de cierto abandono o por lo menos no habría estado apta para cargar a once personas. De hecho, según trascendió, la cantidad de tripulantes que llevaba al momento del accidente pudo haber triplicado su capacidad. El registro gráfico también permite destacar que el piso de la lancha presentaba un agujero por lo que se sospecha que el bote pudo haberse hundido a raíz de la filtración de agua.
En paralelo a las medidas dispuestas por el fiscal, permanece internado en el Orlando Alassia el menor de un año y nueve meses que logró ser rescatado tras caer de la lancha. El mismo, según indicó su padre, se encuentra en estado delicado pero mejora con el transcurrir de las horas. “Pasan los días y está evolucionando. Sigue en grave estado pero va evolucionando”, dijo al respecto a AIRE. “Tenía medicamentos para el corazón y hoy se encuentra sin medicación. Se está alimentando, está tolerando bastante bien, así que hay que esperar y seguir con fe”, agregó.
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