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Policiales Brasil | Puerto Madryn | Argentina

La facción brasileña que llegó hasta la Patagonia: el rastro de Os Manos en Argentina

Un golpe comando en Puerto Madryn destapó la presencia de una de las organizaciones criminales más peligrosas de Brasil. Roberto Mafra Silveira operaba como una "célula" de Os Manos a 3.000 kilómetros de Porto Alegre. El fiscal que lo investigó advirtió: "Tienen una capacidad logística que les permite moverse miles de kilómetros de su lugar de origen".

La madrugada del 9 de febrero de 2024, cuatro brasileños llegaron a la concesionaria Nissan de calle Mosconi 135, de Puerto Madryn. Sabían exactamente qué hacer. Rompieron el techo del baño, se arrastraron encapuchados para evitar las alarmas y avanzaron directo hacia el taller mecánico.

Tomaron las llaves de dos Nissan Frontier 0 km sin patentar, salieron por el mismo boquete, forzaron el portón y huyeron hacia la ruta 3. Todo calculado. Todo preciso.

El cerebro de la operación era Roberto Mafra Silveira, un brasileño de 37 años que el área de Inteligencia del Servicio Penitenciario Federal identificaría como una "célula" de Os Manos, una de las dos organizaciones criminales más poderosas de Rio Grande do Sul, con presencia en estados vecinos, Uruguay, Paraguay y ahora también en Argentina.

"No vienen con inteligencia y logística previas, exclusivamente a robar las camionetas", explicó entonces el fiscal jefe de Puerto Madryn, Alex Williams al diario La Jornada. "Este grupo tiene plata y debe bancar muchos gastos para llegar acá. Tenían teléfonos de última generación. Hay una estructura que solventa esos gastos con un fin: las camionetas son demandadas por esos grupos organizados criminales para contrabandear, moverse y pasar droga".

Roberto Silveira Os Manos - Detenido en Chubut
Roberto Mafra Silveira, detenido en Chubut.

Roberto Mafra Silveira, detenido en Chubut.

La pregunta era inevitable: ¿Silveira actuaba como una célula de Os Manos en la Patagonia? "Tal cual, es lo que pensamos", respondió Williams. "Es para ponernos en alerta porque evidentemente tienen una capacidad de logística que les permite moverse a miles de kilómetros de su lugar de origen".

Os Manos nació en la década de 1990 en el Presídio Central de Porto Alegre, derivando de la "Falange Gaúcha", que a su vez se inspiró en el Comando Vermelho de Rio de Janeiro. Su fundador, Dilonei Francisco Melara, lideró la organización hasta 2005, cuando fue ejecutado con cinco disparos en el rostro por Márcio Duarte da Silva, alias "Maradona", ex líder de la misma facción. Ese asesinato provocó una revolución en las cárceles gaúchas y divisiones internas que dieron origen a grupos rivales como Bala na Cara.

La facción opera principalmente en la región del Vale dos Sinos, pero se expandió por todo Rio Grande do Sul y estados vecinos. Se dedica al narcotráfico internacional, tráfico de armas, robos a bancos, sicariato y lavado de dinero. Su estructura se volvió sofisticada con el tiempo, con jerarquías definidas y códigos de conducta estrictos, al estilo del PCC o el Comando Vermelho.

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Justamente con el PCC, la mayor facción criminal de Brasil, Os Manos estableció desde 2017 una alianza estratégica para facilitar el tráfico de drogas y controlar rutas que atraviesan Mato Grosso do Sul, Rio Grande do Sul y estados fronterizos con Paraguay, Bolivia y Uruguay. En 2021, la operación policial "Irmandade" identificó la movimentación conjunta de 120 millones de reales del crimen organizado entre ambas facciones.

La organización fue responsable de al menos 150 homicidios documentados en 2009, durante la operación policial "Cova Rosa", que detuvo a 69 integrantes. Su líder actual, Antônio Marco Braga Campos, alias "Chapolin", cumple condena en una penitenciaría federal en Rio Grande do Norte pero continúa dirigiendo operaciones desde prisión. Las investigaciones lo vinculan con Jarvis Chimenez Pavão, el "Señor de las Drogas", considerado uno de los principales narcotraficantes internacionales.

En los barrios periféricos brasileños, Os Manos marca su territorio pintando el número "14.18.12", que representa las letras O-S-M en el alfabeto portugués. También son conocidos como "Os 14", "14.18.12" o "Os Lobo", y utilizan la frase "Tudo 3" como forma de identificación.

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La presencia de Os Manos en Argentina no es nueva. En enero de 2024, la policía de Misiones detuvo en Colonia Aurora a Jonás Vieira, de 28 años, prófugo de una cárcel brasileña e integrante de la facción. Fue expulsado del país. En julio de 2023, Víctor Eduardo C.F., de 20 años, fue arrestado en San Vicente tras escapar de la justicia brasileña y romper una tobillera electrónica. Y en octubre de 2024, Alexandre K., otro miembro de Os Manos, fue extraditado desde la Unidad Penal VI de Posadas.

Pero el caso más resonante ocurrió en agosto de 2025, cuando la Policía de la CABA, en coordinación con fuerzas de Córdoba y Brasil, capturó en el barrio de Caballito a Fabio Rosa Carvalho, de 41 años, conocido como "Noia" y señalado como jefe de Os Manos. Carvalho era buscado por Interpol desde 2023, cuando se fugó de una cárcel brasileña donde cumplía una condena de 16 años y 10 meses por narcotráfico. Le faltaba menos de un año para completar la pena.

Fabio Rosa Carvalho alias Noia
Cuando

Cuando "Noia" se fue de Córdoba a Buenos Aires, rápidamente fue detenido. Tenía una orden de captura de Interpol.

La captura se produjo el 1 de agosto en la avenida Pedro Goyena al 800, tras varias jornadas de inteligencia. Carvalho había vivido con identidad falsa —se hacía llamar Gilmar Dos Santos y también Lucas Rodrigues— en Córdoba y Mendoza. En esta última provincia, instalado en un country privado, llegó a jugar como delantero estrella en un torneo amateur de fútbol, presumiendo de sus yates en Brasil e invitando a compañeros de equipo a vacacionar con él.

Lo rastrearon a través del uso de sus tarjetas de crédito. Primero fue ubicado en Córdoba, luego en Buenos Aires. El dato clave que permitió su captura final fue una solicitud de viaje por aplicación. La circular roja de Interpol que pesaba sobre él era clara: "Atención: armado, peligroso, propenso a la evasión, violento".

Carvalho está acusado de participar en al menos 150 homicidios y de liderar operaciones de narcotráfico internacional, tráfico de armas y lavado de activos. Las autoridades brasileñas lo vinculan directamente con el PCC. Fue uno de los principales objetivos de la operación "Cova Rosa" de 2009. Tras su detención en Buenos Aires, fue rápidamente expulsado y extraditado a Brasil.

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El caso de Silveira en Puerto Madryn revela otra dimensión de la operatoria de Os Manos: el robo especializado de vehículos de alta gama para el narcotráfico. Silveira tiene antecedentes en ese rubro. En agosto de 2017 había robado una camioneta Toro Volcano de una sede de Fiat en Brasil, portando documentos falsos. Fue detenido pero aprovechó su libertad condicional para fugarse del país.

Cuando llegó a Chubut, reclutó a tres brasileños para el golpe en la concesionaria: William Cardoso Nascimento, Pedro "Tití" Varjao de Araujo y Danielly Rebeca Da Silva Novaes. El fiscal Williams identificó este patrón: Silveira coordina y recluta, mientras va cambiando su "mano de obra" según las necesidades. "Una persona que andaba siempre con él murió en un enfrentamiento. Listo, lo cambió. Necesitó otro", explicó el fiscal.

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La persecución fue rápida. A las 14 del mismo día del robo, en el puesto de control de Pomona, Río Negro, avistaron una de las Nissan robadas. Su conductor escapó y abandonó el vehículo. La segunda Frontier fue retenida en Choele Choel con tres de los brasileños. A Silveira lo rastrearon con antenas de telefonía y lo capturó Gendarmería en Río Negro.

El 14 de enero de 2026, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia dispuso su arresto provisorio en la Unidad 6 de Rawson, iniciando el proceso de extradición a Brasil, donde tiene causas pendientes por hurto y falsificación de documentos. Silveira consintió su salida del país, posiblemente porque ya se había fugado dos veces de penales brasileños.

Danielly Novaes aceptó un juicio abreviado y fue deportada. "Tití" Araujo admitió cuatro años de cárcel y será expulsado este verano. Nascimento se fugó de la Alcaidía de Trelew en diciembre de 2024 y permanece prófugo.