La jueza de la V Circunscripción Judicial, Cristina Fortunato, dictó el sobreseimiento de Martín G., el joven de 25 años involucrado en “La Casa del Terror” de Rafaela, e imputado por varios delitos contra la integridad sexual de por lo menos diez menores de edad. La resolución de la jueza comprende también la libertad del muchacho, la inmediata intervención de la justicia civil y el traslado a un instituto psiquiátrico ubicado en City Bell, ciudad de La Plata.
La decisión de Fortunato se basa en un pedido del abogado defensor de Martín G., Sergio Fregona Maffei, quien solicitó audiencia para pedir se declare el sobreseimiento por inimputabilidad de su representado, y que fue celebrada a fines del mes de agosto.
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Peligroso para sí y para terceros
Fregona Maffei expuso en la audiencia de sobreseimiento el resultado arribado por profesionales en psiquiatría del Instituto Médico Legal de Rosario, quienes tomaron intervención por pedido del defensor a fin de establecer la capacidad de comprensión de la criminalidad de sus actos y la aptitud para dirigir sus acciones, así como su capacidad procesal, según dispone el Código Procesal Penal en el art 34 inc. 1°.
Las conclusiones arribadas por el Consultorio Médico Forense reunidos en Junta Médica en la ciudad de Rosario, a raíz del examen practicado a Martín G. por una médica psiquiatra y un médico forense psiquiatra, resaltan "alteración mental severa y crónica que le impide comprender la criminalidad de sus actos, poseyendo además potencialidad impulsiva"; que además "resulta peligroso y debe ser internado en servicio de Psiquiatría".
El mismo informe establece como diagnóstico Psicosis por lo que Fregona Maffei solicitó en la audiencia que el imputado sea internado en un Centro de Recuperación ubicado en City Bell, La Plata, Provincia de Buenos Aires.
La fiscal Angela Capitanio no se opuso a la pretensión del defensor, pero solicitó que el Cuerpo Médico Forense de Rosario ponga en conocimiento de las partes cuál fue el razonamiento, indicadores, y/o elementos tenidos en cuenta para arribar a tal conclusión, al diagnóstico de psicosis y a la configuración de la inimputabilidad.
En los primeros días de septiembre, las partes recibieron el oficio en el que se hizo saber que se consignaron como resultado del examen practicado a Martín G., “síntomas psicopatológicos como: Humor colérico, Verborragia, Enfático, Postura Querellante, Presentación Bizarra, Desdén generalizado, Ufanía, Pensamiento Paranoide. Que se trata de una "patología mental mayor" con características de alienación, ratificando la falta de comprensión de la criminalidad de sus actos debido a la severa perturbación de sus ideas y sus afectos”.
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Sobreseimiento, libertad e internación
La jueza Fortunato resolvió entonces declarar inimputable a Martin G. y dictar el sobreseimiento en la causa. Además, dispuso la libertad del imputado y la inmediata intervención de la justicia civil competente, específicamente, el Juzgado de Familia de la ciudad de Rafaela.
La resolución de la magistrada cita una resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del año 2006, sobre la “especial atención que los estados deben a las personas que sufren discapacidades mentales en razón de su particular vulnerabilidad, asimismo dio cuenta del deber de los Estados de "asegurar una prestación de atención médica eficaz a las personas con discapacidad mental lo menos restrictiva posible".
Tras el pronunciamiento de Fortunato, el padre del joven realizó una presentación en la que expresó que ya se encuentra en trámite su declaración de incapacidad y/o restricción de la capacidad, con designación de curador a su cargo, e informó además que fue trasladado a la ciudad de La Plata para ser internado en el instituto antes denunciado, donde permanecerá “hasta tanto sea estimado por el personal que lo atenderá en dicha dependencia”.
"La Casa del Terror"
La causa se inició tras una denuncia radicada el 9 de noviembre de 2019 donde se daba cuenta de que Martin G. junto a otra persona le enviaban a la denunciante mensajes por whatsApp intimidantes, donde le decían que si ella no tenía relaciones sexuales con los hombres que M. elija por dinero, las consecuencias serían mandarla al norte a prostituirse.
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El joven fue detenido en su vivienda tras un allanamiento, imputado por varios delitos y el juez Alejandro Mognaschi le impuso la prisión preventiva sin plazos, a diez días de radicada la denuncia. La casa del sospechoso pasó a ser llamada la "Casa del Terror", luego de que conocieran los relatos de al menos diez menores que cómo actuaba Martín G,. quien se presentaba como un supuesto periodista que, incluso, cubría sesiones en el Concejo Deliberante de Rafaela.
La fiscal Capitanio atribuyó al joven la comisión de diez hechos delictivos tipificados como promoción a la prostitución agravada por amenazas y por ser la víctima menor a los 18 años de edad y por la intervención de menores de 18 años; promoción a la prostitución agravada por ser la víctima menor a los 18 años y por la intervención de menores de 18 años; amenazas coactivas agravadas por la intervención de menores de 18 años de edad; promoción a la corrupción agravada por amenazas y por ser la víctima menor a los 18 años de edad; abuso sexual agravado por acceso carnal y promoción a la corrupción de menores de edad; amenazas; y promoción a la prostitución.
Capitanio explicó al momento de dictarse la prisión preventiva para el joven, que la investigación cobró impulso luego de que uno de los padres efectuase la primera denuncia, tras lo cual el resto de las víctimas se animaron a sumarse a la causa y hacer la correspondiente presentación judicial.
Los hechos atribuidos a Martín G. se presume ocurrieron desde mediados de 2019 hasta la detención del joven. Además se precisó que el “modus operandi” de Martín G., consistía en reclutar a jovencitas menores de edad de origen humilde principalmente, citándolas a su domicilio por trabajo y luego les ofrecía ser trabajadoras sexuales VIP. Cuando las jóvenes rechazaban la “propuesta” y se retiraban del lugar, el joven las amenazaba para que no radicaran la denuncia.
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