Un sindicalista santafesino de la ciudad de Santa Fe, de 64 años, identificado como Julio R. comenzó a ser juzgado este martes en el marco de un juicio oral y público en donde se ventila un caso de abuso sexual que tuvo como víctima a la hija de quien fue pareja del hoy imputado.
El debate se desarrolla ante un tribunal conformado por los jueces Pablo Spekuljak, Jorge Patrizi y Gustavo Urdiales quienes analizarán las pruebas presentadas por las fiscales Jorgelina Mosser Ferro y Luciana Escobar Cello, como también por el abogado defensor, Ignacio Alfonso Garrone.
Para el juicio fueron citados 20 testigos que tienen previsto declarar ante el tribunal y aportar información recolectada durante la investigación penal preparatoria que fue encabezada en su momento por la entonces fiscal Celeste Minniti, quien en la actualidad se desempeña como jueza penal.
Desde Fiscalía anticiparon que pedirán una condena de 16 años de prisión efectiva para el sindicalista (cuyo nombre se reserva dar por pedido de las fiscales y jueces) y que se lo declare autor penalmente responsable de “abuso sexual y gravemente ultrajante calificado por la convivencia en concurso ideal con promoción en la corrupción de menores agravada por la convivencia y edad de la víctima”.
J.R., llega al juicio en libertad y acusado de haber cometido los abusos entre 2012 y 2017 en los domicilios en que compartió con la víctima, los cuales tuvieron lugar en Santa Fe y la zona de Colastiné Norte.
“El acusado se valió de la confianza y cercanía que tenía con la misma para someterla sexualmente, abusando de ella, tocando con sus manos la vagina de la misma por arriba y por debajo de sus ropas”, explicó al respecto en su alegato de apertura la fiscal Mosser Ferro. La funcionaria judicial indicó además que en el juicio se probará que la víctima fue sometida a abusos y humillaciones durante el tiempo que convivió con el hoy imputado.
La defensa, por su parte, anticipó que pedirá la absolución de culpa y cargo de su asistido tras argumentar que durante el debate se probará, a base de testigos y “prueba objetiva” que los hechos no ocurrieron, tal como sostiene la Fiscalía. "Resultan de imposible comisión”, dijo al respecto Alfonso Garrone en su alegato tras considerar que los abusos no pudieron ocurrir en los domicilios en donde la víctima y el acusado habrían compartido espacio.
“El tribunal no solo va a tener que valorar más diez testimonios de descargo que tiene la defensa, sino también prueba objetiva, la cual permitirá establecer al final de este debate la absolución de culpa y cargo de mi defendido”, señaló.
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