La inseguridad en Santa Fe no cesa. Este sábado, Ismael Molinas, un repartidor de comida, fue víctima de cuatro ladrones que lo emboscaron, le dispararon y le robaron la motocicleta que utilizaba para trabajar. Sin embargo, la secuencia de terror no termina allí. La víctima hizo la denuncia, el vehículo fue localizado en barrio Las Delicias, pero Molinas dijo que la policía no fue autorizada por la fiscal de turno para ingresar al inmueble y recuperarla. Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) aclararon que no es la fiscalía quien autoriza una orden de allanamiento, sino que debe ser un juez ante un pedido del fiscal.
La secuencia comenzó alrededor de las 22.30, en inmediaciones de Tacuarí al 6300, en barrio Villa Setubal. La víctima, Ismael Molinas de 30 años, terminaba su jornada laboral cuando fue interceptado por cuatro hombres a cara descubierta que le exigieron todas sus pertenencias. "Primero se me cruzó una moto y bajó un tipo apuntándome. Quise escapar dando la vuelta y apareció otra moto 110cc atrás con otros dos hombres arriba y me cerraron el paso. Como me demoré en bajarme de la moto, me dispararon al lado del pie. Ahí me bajé y les di todo", relató Ismael en diálogo con AIRE.
Rápidamente, Ismael hizo la denuncia a la policía y aportó la ubicación donde podría estar la motocicleta, ya que el vehículo contaba con GPS. Sin embargo, a pesar de que la policía se acercó al domicilio indicado en barrio Las Delicias, no pudo ingresar porque, según el relato de la víctima, la fiscal de turno Yanina Tolosa no lo autorizó.
“No sé por qué no quiso. Los policías estaban en la puerta del domicilio. Les dijeron que golpeen y que pidieran permiso para pasar, pero la dueña del lugar no los dejó y se tuvieron que ir”, explicó Ismael. El equipo de AIRE se comunicó con la fiscal para conocer los detalles del caso, pero no quiso dar declaraciones.
”Duele el esfuerzo de comprar una moto y que te la saquen en diez minutos”, concluyó Ismael.
La aclaración del MPA
Fuentes del Ministerio Público de la Acusación se comunicaron con AIRE y brindaron su versión de los hechos. Explicaron que la ubicación señalada por el GPS no brindaba la precisión necesaria para librar una orden de allanamiento; además, aclararon que quien emite la orden de allanamiento es el juez, no el fiscal. También indicaron que quien atendió a la policía en la vivienda donde, según la víctima, se encontraba la moto robada era un menor de edad, y que por su condición de menor no está en condiciones ante la ley de autorizar el ingreso del personal de las fuerzas para una inspección.
A plena luz del día y con todos los vecinos afuera: otro caso similar en Guadalupe Oeste
Una mujer fue víctima de dos ladrones que la interceptaron para robarle la motocicleta en barrio Guadalupe Oeste. “Estaba en la casa de mi mamá haciendo tiempo para ir a buscar a una de mis hijas. Fueron dos segundos. Veo a mi mamá gritar y cuando me doy cuenta tenía una moto adelante con un tipo con casco y otro al lado mío con un arma diciéndome que le dé la moto”, explicó Giovanna en diálogo con AIRE.
El hecho ocurrió este sábado alrededor de las 20 en Necochea y Risso de barrio Guadalupe Oeste. “Era plena luz del día y estaban todos los vecinos afuera sentados. Te da bronca la impunidad. Soy mamá soltera y realmente uso la moto un montón. Es mucha angustia que te saquen lo que no les corresponde”, cerró.
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