Este domingo se fugaron de la cárcel de Piñero ocho presos pertenecientes al pabellón 14, luego de un ataque armado y preparado desde el exterior en el que participaron civiles y uno de ellos falleció. De los internos que escaparon, tres ya fueron recapturados y los otros cinco siguen siendo buscados. Los fiscales Franco Carbone, María Eugenia Iribarren y Gastón Ávila, a cargo de la investigación, brindaron detalles de cómo fue el ataque. En conferencia de prensa, Carbone indicó que no cuentan con "el registro de cámaras de videovigilancia porque en el perímetro exterior no hay cámaras que lo otorguen", y detalló que en un recorrido de 200 metros de campo, hay cuatro cámaras de las cuales tres no funcionaban durante el escape, "algunas de ellas hace varios años".
El fiscal indicó que las personas que ingresaron desde el exterior fueron tres, armadas con pistolas y ametralladoras y con una amoladora que usaron para perforar el cerco perimetral. La persona que falleció, ya fue identificada y se investiga su relación con los detenidos. Falleció a causa de una herida de bala en el cráneo durante el ataque. El cuerpo quedó tendido en el piso, a su lado la amoladora y en su bolsillo un cargador con balas 9 milímetros.
Leer más ► Recapturaron a otro de los evadidos de la cárcel de Piñero
Las personas llegaron al lugar, cortaron el cerco y avanzaron unos 200 metros durante un enfrentamiento armado con los centinelas que estaban en las garitas (puestos de control). Ingresaron al patio del pabellón 14, donde cortaron con la misma amoladora el tejido. De los 15 presos que estaban en el pabellón, ocho se escaparon y siete fueron capturados en el momento. Todos los fiscales que tenían los casos de los detenidos pusieron a disposición la información para verificar en qué lugares buscar a los que siguen prófugos y coordinar con el Ministerio de Seguridad para darle prioridad a los que consideran "más peligrosos".
En el sector donde ocurrió el enfrentamiento quedaron servidas vainas de distintos calibres: pistola de nueve milímetros, ametralladora de nueve milímetros, pistola 1125 y pistola calibre 380. Al escapar, los ocho presos y los dos civiles que fueron parte del ataque, se subieron al auto en el que los esperaba un conductor. Luego, por medio de postas se fueron repartiendo en más vehículos, según detallaron los fiscales.
Carbone indicó que los días anteriores no hubo enfrentamientos armados, pero si se detectaron accidentes viales provocados por miguelitos en intervenciones de la Ruta Nacional A012 y la ruta 14.
Sobre la causa del ataque y la fuga, Carbone dijo que hay varias versiones que investigan, una de ellas es la intención de liberar a Claudio Javier "Morocho" Mansilla de 38 años, con varias condenas y antecedentes de fuga. Está preso por doble homicidio y hace un tiempo le habían imputado el pago de $100.000 para cometer otro homicidio. Además, estaba en un proceso de juicio que este lunes debía continuar con una nueva audiencia.
El fiscal confirmó que hubo "logística y una organización previa" para la realización del ataque. Por su parte, la fiscal Iribarren indicó que hay que diferenciar las responsabilidades de cada organismo y destacó que "a partir de que una persona ingresa a la cárcel, es responsabilidad del Poder Ejecutivo y el Servicio Penitenciario", de la misma manera que toma la decisión con relación a cómo se organiza la cárcel, dónde se aloja al preso, con quién comparte el pabellón y qué tratamiento se le da. "No podríamos dejar de pedir condenar o los jueces de condenar porque el Servicio Penitenciario no tiene dónde alojarlos", sentenció la fiscal. Aclaró que hace tiempo reclaman como un "severo problema" la superpoblación en las cárceles que no permite generar una contención.
Otras investigaciones
Iribarren explicó que se sigue también la investigación por el homicidio, ya que el disparo partió desde el personal del Servicio Penitenciario. Además, se investiga la responsabilidad del personal en la fuga. "Hay que ver de quién es la responsabilidad política y administrativa de que esto no ocurra", agregó.
El fiscal Ávila detalló que en primera instancia se entiende que los agentes penitenciarios actuaron bajo el cumplimiento del deber para repeler el ataque de los civiles que ingresaron desde el exterior.
Leer más ► El ataque a la cárcel de Piñero marca una bisagra: las bandas criminales se animan a todo
Sobre la organización del ataque aclaró que "sin dudas hubo una comunicación desde el interior" por la forma en que se dio el ataque. "En el caso de Mansilla, por ejemplo, en mayo yo lo imputé por un homicidio calificado organizado desde la cárcel a cambio de dinero", contó.








Dejá tu comentario