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Policiales

Fuga, humo y el dolor de las víctimas ante la impunidad: cómo se gestó el escape

Las fugas se compran. Valen caras. Porque el que las facilita siempre es descubierto: pierde. Ganan los que se escapan, pero nunca por mucho tiempo, porque en la mayoría de los casos los prófugos terminan cayendo.

Las fugas se compran. Valen caras. Porque el que las facilita siempre es descubierto: pierde. Ganan los que se escapan, pero nunca por mucho tiempo, porque en la mayoría de los casos los prófugos terminan cayendo.

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