Una familia se encontraba celebrando la Navidad en su casa de barrio Centro de Santo Tomé cuando escucharon un ruido que les llamó la atención. No se trataba de pirotecnia: era una bala perdida que les atravesó el techo y cayó en medio de la cocina.
Afortunadamente el proyectil no impactó en ninguno de los presentes, que sólo se enfrentaron con el desconcierto y el estupor de lo ocurrido.
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