“Vamos a comunicarnos con la familia de Chiara Páez por lo que significa el caso, recordemos que fue lo que derivó en el primer Ni una Menos", explicó en AIRE Florencia Marinaro, ministra de Género de Santa Fe, minutos después de que se conociera la decisión de la Corte Suprema de Justicia de anular la condena contra el autor del femicidio de la joven, ocurrido en 2015 en la ciudad de Rufino, en el sur provincial.
Se trata de Manuel Mansilla, condenado a 21 años y seis meses de prisión por haber asesinado y enterrado a la joven en el patio de su casa. Tal suceso, fue el puntapié para la creación del movimiento nacional de mujeres, “Ni Una Menos”.
“Vamos a comunicarnos con la familia de Chiara Páez por lo que significa el caso, recordemos que fue lo que derivó en el primer Ni una Menos. La subsecretaria de Violencia está a disposición de la familia dentro de las facultades que tiene el Ministerio, en este caso se trata de una decisión del Poder Judicial y de su máxima autoridad como la Corte Suprema de Justicia”, explicó Marinaro.
Por otra parte, la funcionario se refirió a los avances en materia de Género en la provincia de Santa Fe y señaló que desde el comienzo de la gestión de Omar Perotti se viene implementando la Ley Micaela. “En la administración central del Ejecutivo está casi completa la instancia, también las cúpulas policiales, organismos descentralizados y algunas instituciones del poder Judicial, aunque no es competencia nuestra. Estamos a disposición para seguir articulando con otros poderes”, subrayó.
Cronología del caso
El femicidio de Chiara Páez se conoció el 15 de mayo del 2015 en la ciudad de Rufino, en el departamento General López. Según reconstruyó la investigación, la joven aquel día salió de su casa para encontrarse con amigas. Sin embargo, nunca llegó a verlas.
A partir de allí, se inició una fuerte búsqueda que terminó con el hallazgo del cuerpo de la joven que se encontraba enterrado en el patio de la casa de Mansilla, el cual vivía con sus abuelos y era novio de la chica.
En la causa se estableció que Mansilla se encontró con Chiara aquel día. Luego la agredió y quitó la vida. Después enterró el cadáver y después llegó hasta simular preocupación por el “paradero” la víctima.
Dos años después del crimen, el juez de Menores de Venado Tuerto, Javier Pardo, dictó sentencia por el caso y condenó a Mansilla a la pena de 21 años y seis meses de prisión efectiva. El fallo fue apelado y derivó en un largo camino judicial que cinco años después terminó en la reciente resolución de la Corte.
Te puede interesar






Dejá tu comentario