Carlos Alberto Villalba Massei (56), sindicado como uno de los 12 Apóstoles que en 1996 protagonizó la masacre de la cárcel de Sierra Chica (provincia de Buenos Aires) en la que murieron seis reclusos y además una jueza fue mantenida de rehén, acordó este viernes una nueva condena a su prontuario policial y judicial.
El reciente acuerdo fue homologado por el juez penal de Santa Fe, Pablo Ruiz Staigert, quien no pudo dictar la condena porque la abogada del histórico recluso, que presenció por zoom la audiencia desde Rosario, abandonó la transmisión ya que, según manifestó a la Oficina de Gestión Judicial, tenía otro compromiso judicial.
La interrupción generó a que el propio juez califique el abandono como una clara “falta de respeto” por parte de la letrada rosarina, por lo que la audiencia tendrá que reanudarse en los próximos días.
El fallo judicial, acordado también por la fiscal Laura Urquiza, estableció una pena de seis años de prisión por haber encabezado una “asociación ilícita” que, entre agosto y septiembre del 2020, se dedicó a cometer una serie de violentos asaltos que tenían como parte de la trama falsas operaciones cambiarias con moneda extranjera que eran ofrecidas por la red social Facebook.
Según estableció la investigación, los integrantes de la banda encabezada por Villalba se hicieron pasar como vendedores de dólares y tras engañarlos por la red social, los citaban en una dirección determinada. Una vez que la víctima se acercaba, los hampones del grupo criminal llegaban al lugar y mediante armas de fuego los desapoderaban del dinero para luego escapar a bordo de motos y autos de la banda.
El primer golpe ocurrió el 27 de agosto, en calle Vélez Sarsfield al 3900, cuando la banda citó a un hombre que tuvo la intención de comprar dólares. Cerca de las 17, la víctima llegó al lugar y fue abordada por dos delincuentes que arribaron a pie y en moto y lo despojaron de 250 mil pesos que iban a ser destinados a la supuesta operación cambiaria.
La trama criminal continuó el 5 de septiembre cuando la banda citó a una de sus víctimas a Pedro de Vega al 2800 para efectuar la venta de dólares. Cuando el hombre llegó, a bordo de su auto y junto con su hija y esposa, dos ladrones -que circulaban en una moto Skua- se le pusieron a la par y le robaron la suma de dinero.
El ocaso de la banda concluyó cinco días después, cuando policías de la AIC, haciéndose pasar como compradores de 5 mil dólares, pautaron un encuentro con la banda en Piedras al 6500, en pleno barrio Guadalupe. Cerca de las 18, uno de los policías -vestido de civil- fue hasta esa dirección y terminó siendo abordado por dos delincuentes que nunca imaginaron que era todo parte de un plan que tenía como objetivo cazarlos como presa.
Sin embargo, los delincuentes, junto con otros miembros de la banda intentaron escapar a los tiros, de los cuales uno hirió al policía de civil en la zona del abdomen. En tanto, otros agentes que se encontraban en el lugar se sumaron a la dramática secuencia por lo que generó un cruce de fuego entre los ladrones y policías.
Culminado el enfrentamiento, terminaron detenidos Carlos Alberto Villalba Massey, Exequiel Gutiérrez, Exequiel Gastón Olivera, Néstor Rubén Mena y Sergio Grecco, los cuales quedaron a disposición de la fiscal Urquiza que los imputó posteriormente como jefes (en el caso de Villalba y Mena) y miembros de una asociación ilícita de carácter estable y organizado. Más tarde se sumarían a la tanda de acusados Hugo Alberto Almitrani; Ariel Joaquín Cuatrin e Ivana Maribel Gutierrez.
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