"Los hijos de Mónica le preguntaban si la abuela iba a preparar la torta de cumpleaños" dijo uno de los dos hermanos de Mónica Estefanía Aquino, la mujer que desapareció el 5 de mayo en la ciudad de Santa Fe y de quien aún no hay rastros. Este miércoles es su cumpleaños N° 30.
Familiares de Mónica Estefanía Aquino, desaparecida el 5 de mayo en inmediaciones de su casa del barrio Varadero Sarsotti,
Los familiares y allegados a Mónica junto a integrantes de la Corriente Clasista y Combativa marcharon desde la Plaza del Soldado, por calle San Jerónimo, hasta el frente de los Tribunales Santafesinos donde se instalaron en la calle, sobre San Jerónimo entre General López y 3 de Febrero.
"Que no dejen de buscar en la isla porque es inmensa. Le queremos pedir al gobernador que se toque el corazón y que ponga más personal para buscar a mi hermana. Se pueden usar drones, cruzamos como cuatro o cinco veces y siendo 15 personas todavía no la recorrimos entera. Mi hermana no salió de Varadero Sarsotti", dijeron José y Silvestre, los hermanos de Mónica Aquino, quienes advirtieron que en pocos días se librará una recompensa para quienes puedan aportar datos.
"En febrero, mi hermana hizo una denuncia a los de trata y no hicieron nada. Nosotros nos levantamos cada día más fuertes y vamos a seguir con todo esto. Mi hermana cumple 30 años y no está con la familia. Los hijos ayer le preguntaba a mi mamá si ella le iba a hacer la torta", concluyó el entrevistado.
Mónica Aquino: prostitución, violencia y un paradero que está en la nebulosa
Allanaron su casa, rastrillaron gran parte del barrio Varadero Sarsotti y la zona de islas. Peritaron teléfonos y se cotejaron los distintos lugares donde podría haber estado. Pero el resultado fue siempre el mismo: Mónica no aparece y su paradero es una incógnita en la ciudad de Santa Fe y la región.
A cuarenta días de la desaparición de Mónica Estefanía Aquino, si bien se ejecutaron múltiples procedimientos policiales y judiciales, se entrevistó a gran cantidad de personas de su entorno y peritaron teléfonos secuestrados en el marco de la causa, las pistas sobre qué pudo haber pasado con la mujer de 30 años conducen por lo menos a su pareja, el cuñado y su suegra. Todos, actualmente detenidos.
De tez trigueña, ojos marrones, cabellos castaños y 1,54 de estatura, la mujer (mamá de cuatro hijos) fue vista por última vez el 5 de mayo en la zona sur de Santa Fe.
Desde entonces, se inició una investigación judicial, encabezada por a la fiscal Alejandra Del Río Ayala, y ejecutada por las detectives de la Brigada de Femicidios (de la Agencia de Trata de Personas) para establecer qué pudo ocurrir con Mónica.
Mediante entrevistas a personas del entorno de la mujer, se acreditó que Mónica ejercía la prostitución dos esquinas de la zona sur de la ciudad de Santa Fe: San Lorenzo y Amenábar; y la otra en Moreno y Urquiza. Ambas "paradas", según determinó la investigación, fueron elegidas por su pareja, Hugo Jesús Pérez (31), quien junto con su hermano Mario (30), fueron detenidos el 14 de mayo por disposición de la fiscal Del Río Ayala.
Ambos fueron llevados a tribunales e imputados como coautores de "explotación de la prostitución ajena agravada, en concurso real, con promoción de la prostitución ajena". Para la fiscal Del Río Ayala, la mujer fue explotada desde el 2017 y hasta la reciente desaparición por los hermanos Pérez, que la obligaron a realizar pases sexuales por dinero en las paradas de la zona sur, a donde era llevada y controlada.
La funcionaria también le imputó a la pareja Aquino haber provocado “lesiones leves dolosas calificadas por el vínculo y el contexto de violencia de género" en el marco de un hecho sucedido el 20 de abril de 2023 en la vivienda que compartían en Varadero Sarsotti.
Los hermanos Pérez quedaron en prisión preventiva dos días después, tras un fallo dictado por el juez penal Octavio Silva. Dicha medida cautelar fue impuesta mientras la fiscalía ordenó a su vez la tercera detención de la causa que tuvo como protagonista a la suegra de Mónica.
Se trata de María Rosa Aguirre, la cual compartía casa con Mónica y sus hijos ahora detenidos. La misma fue también acusada participar de la "explotación de la prostitución ajena agravada" de la que fue víctima la mujer desaparecida.
Golpes, moretones y agresiones reiteradas
De los testimonios recolectados en la causa, se estableció que Pérez ejerció reiterados actos violentos sobre Mónica. De hecho, algunos testigos indicaron que a la mujer la supieron ver golpeada, con los ojos negros, moretones en los brazos y en las piernas e incluso que presenciaron situaciones de agresiones.
Otros testigos relevaron que Pérez y su hermano pasaban por las esquinas en donde Mónica se prostituía y le exigían el dinero que recaudaba a partir de los pases sexuales. No obstante ello, otras personas que declararon en la causa revelaron que Pérez le exigía un monto excesivo de recaudación a la víctima, y que si no llegaba a esa suma, debía pedir dinero prestado para que no la golpeen.
Inclusive, se estableció que cuando Hugo Pérez iba a prisión (ya que tiene tres condenas, la última de 2019 por tentativa de homicidio calificado), el control sobre Mónica lo ejerció su cuñado y su suegra.
¿Por qué no les imputan la desaparición?
Si bien todos los caminos de la causa conducen a la pareja de Mónica y su cuñado y suegra como quienes tuvieron responsabilidad en su desaparición, ninguno de los tres se encuentra formalmente imputado por tal delito.
Es que de serlo así, la causa tendría que acreditar que detrás de la desaparición habría una red de trata de personas, situación que derivaría a que el expediente (o legajo judicial) pase a tramitarse en la Justicia federal, ya que es un delito que se tramita en dicho fuero.
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