La Justicia provincial condenó por unanimidad este viernes a uno de los imputados que tuvo la causa que investigó el homicidio de Marianela Brondino, ocurrido el 28 de abril del 2010 en el barrio María Selva. Se trata de Walter Daniel “Pipi” Borda (35) quien llegó al juicio acusado de haber sido el autor material del robo y el cual, según la hipótesis de la Fiscalía y querella, era trasladado por José Eduardo Giménez, alias “Bebe Chazarreta”, el cual atraviesa el proceso judicial en la Justicia de Menores ya que al momento de los hechos tenía 17 años.
La sentencia fue dada a conocer a las 11 por el tribunal del juicio que estuvo conformado por los jueces, José Luis García Troiano (presidente), Susana Luna y Pablo Busaniche. La misma impuso, por unanimidad, una pena de 20 años de prisión de cumplimiento efectivo tras declarar a Borda autor penalmente responsable del delito de homicidio en ocasión de robo.
El fallo del tribunal además declaró la reincidencia para Borda ya que el mismo cumplió una pena dictada por la Justicia Provincial que venció en 2017.
La flamante condena se ajustó completamente al pedido de pena que realizaron los fiscales, Martín Torres y Andrés Marchi y que contó con el aval de los abogados querellantes, Federico Lombardi y Agustín Roubineau que representaron a Graciela Peresín de Brondino, la mamá de Marianela y el motor central de la investigación.
Tras conocerse el veredicto, el fiscal Torres -de de la Unidad Especial de Homicidios- se mostró conforme por la resolución del tribunal. "Estamos más que conformes porque cumplimos el objetivo de introducir todas las pruebas que estimábamos previo al debate y esto fue adaptado e interpretado por el tribunal en correlato con lo propuesto por la fiscalía”, expresó.
Ante la pregunta de por qué pidieron 20 años de condena para Borda, el fiscal respondió que "hay criterios para lo que es la individualización judicial de la pena contemplados en función de los daños causados, el peligro y una serie de cuestiones normativas sobre las que se hicieron estimaciones y alegaciones en el juicio de que esa era la pena más justa".
Por otra parte remarcó que los antecedentes previos del condenado sirvieron para declararlo reincidente. “Logramos introducir la convicción a los juzgadores y eso se ve en la pena por unanimidad que adoptó el criterio de la fiscalía al solicitar los 20 años de pena”, destacó el funcionario judicial.
“Graciela Brondino cumplió un papel esencial en el caso, sobre todo en la etapa instructora. Ella siempre acompañó, se movió y tuvo un papel muy proactivo, nunca dejó de seguir de cerca el expediente judicial”, consideró sobre el rol que tuvo la madre de la víctima que fue querellante en la causa.
“Hubo tres testimonios esenciales que se complementaron entre sí y uno de ellos estuvo en carácter de identidad reservada hasta el juicio, que fue quien vino a confirmar lo dicho por los otros dos testigos”, explicó sobre como se desarrolló el debate.
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