Es que, pocas horas antes del comienzo del debate, se supo de la renuncia del abogado de Juan Manuel Ruffino, acusado de haber sido quien condujo el auto en el que se trasladaron los delincuentes que mataron a Oldani aquella tarde, en la Galería Rivadavia de esta ciudad.
El abogado José Maggi renunció como defensor de Ruffino el pasado viernes. Ante esta situación, a poco del inicio del juicio las defensas pidieron que se suspenda el debate.
Los fiscales rechazaron este pedido, por lo que los jueces que conforman el tribunal -Celeste Minniti, Sebastián Zseifert y Pablo Spekuljak- decidieron pasar a un cuarto intermedio para analizar la situación y decidir.
Se esperan alrededor de 190 testigos
El juicio oral y público por el asesinato del empresario Hugo Oldani, muerto el 11 de febrero del 2020 tras un asalto, empezó este lunes en los tribunales de Santa Fe y por el mismo está previsto que declaren alrededor de 190 testigos convocados por la Fiscalía, querella y las respectivas defensas.
El otro imputado es Andrés “Andrecito” Kaipl, quien es defendido por el abogado Gustavo Abraham.
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Ambos imputados serán juzgados por “homicidio doblemente agravado por ser perpetrado mediante el empleo de un arma de fuego y criminis causae (por ser cometido para procurar su impunidad)” y “robo doblemente agravado por ser perpetrado mediante el empleo de un arma de fuego apta para el disparo y por haber sido cometido en poblado y en banda en grado de tentativa en carácter de partícipe principal y en concurso real”.
Ruffino está acusado de ser quien trasladó, a bordo de su Toyota Corolla blanco, a los tres jóvenes que entraron a la galería: Brian Nahuel Damiani, que ofició como campana en el hall de entrada; y Agustina González y Bruno Figueroa, que entraron al local de mano y cometieron el robo.
Sin embargo, ante un forcejeo con Oldani, Figueroa disparó a Oldani y causó su muerte unas horas después en el hospital José María Cullen. Los tres asaltantes salieron inmediatamente de la galería y subieron al Toyota Corolla de Ruffino que emprendió la huida hacia el norte de la ciudad.
Kaipl, por su parte, secundó a la banda a bordo de su Fiat Palio gris que estacionó en inmediaciones de la galería. El mismo fue acusado por la Fiscalía y querella como quien realizó las tareas previas al robo.
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