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Policiales Caso M | abuso sexual |

Caso M: los jueces que condenaron a Jorge Pereyra por abuso sexual destacaron el relato de la víctima durante el juicio

El tribunal dio a conocer los fundamentos de la condena a 18 años de prisión para el transportista condenado por haber abusado sexualmente de su sobrina durante años. El testimonio de Macarena fue clave para la condena.

Los jueces Sergio Carraro, José Luis García Troiano y Martín Torres revelaron los fundamentos de la condena al transportista escolar Jorge Ulises Pereyra por los abusos sexuales reiterados en perjuicio de su sobrina Macarena. En el escrito, al que tuvo acceso AIRE, el tribunal destacó el testimonio de la víctima, que fue corroborado por muchos de los testigos que declararon en el debate.

El pasado 23 de junio, Pereyra fue condenado a 18 años de prisión como autor de abuso sexual con acceso carnal calificado por la guarda, en concurso ideal con promoción a la corrupción de menores, calificado por la edad de la víctima y la guarda. La acusación fue sostenida por los fiscales Roberto Olcese y Alejandra Del Río Ayala y por las abogadas querellantes Agustina Taboada y Carolina Walker Torres.

Pereyra fue asistido por los abogados defensores Diego Lorefice y Cintia Duarte, quienes habían solicitado la absolución de Pereyra; sin embargo, para los jueces, los letrados aportaron “especulaciones defensivas que no conmueven la acusación ni generan dudas razonables”, y que “los hechos han sido probados con suficiencia”.

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Jorge Pereyra Sentencia Caso M foto Maiquel Torcatt Aire Digital (5).jpeg
Jorge Pereyra fue condenado por haber abusado sexualmente de su sobrina durante años

Jorge Pereyra fue condenado por haber abusado sexualmente de su sobrina durante años

Relato consistente y congruente

Los jueces analizaron el testimonio aportado por la denunciante y víctima de los hechos, Macarena, quien fue la primera en declarar. El tribunal destacó entonces que Pereyra actuó “diseñando estrategias para quedar a solas con la niña y una vez allí, dentro de los vehículos, para poder abusar de la misma en múltiples ocasiones”; abusos que fueron en aumento cuando la víctima iba creciendo.

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El tribunal remarcó que el relato “coincidente y preciso de los hechos” realizado por Macarena fue replicado por varios testigos: el de la mamá, el papá y su hermana que recordaron la noche de la primera revelación en medio de una discusión; también la declaración de la amiga de la mamá, que llegó al lugar esa noche y a la que Macarena le dijo “Jorge me violó las veces que quiso”.

Para los magistrados, la “consistencia y congruencia del relato” fue corroborado por todos y cada uno de los testigos que acudieron en su auxilio; también destacaron que “recordar los abusos la remiten a ella a los hechos traumáticos y ello evidencia una gran carga de malestar que encuadra dentro de un test de diagnóstico stress post traumático”.

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Sergio Carraro, el presidente del tribunal, al momento de leer la condena a Pereyra

Sergio Carraro, el presidente del tribunal, al momento de leer la condena a Pereyra

El tribunal también analizó cómo y por qué fue cambiando la declaración de Macarena, desde la noche del develamiento hasta el momento de la denuncia: “si bien el relato integral de los hechos por parte de la víctima no fue espontáneo y lineal, porque el factor emocional, sus temores y el impacto que generaron los hechos tuvieron un efecto relevante y significativo que hicieron que el develamiento fuera paulatino y progresivo, pero una vez tomada la decisión de denunciar, la versión de los hechos fue replicada en forma exacta y precisa”.

Los jueces repasaron los diferentes testimonios que avalaron la declaración de Macarena, y se refirieron al testimonio de las profesionales de la salud mental que entrevistaron a la víctima; esas declaraciones “no hacen más que acreditar la solvencia del relato de la víctima y dan credibilidad a sus dichos”.

Finalmente, el tribunal destacó que “no existen motivos para sospechar siquiera que la víctima miente, por lo cual, la versión de descargo del imputado negando categóricamente los hechos, como también lo expresado por su núcleo familiar íntimo sosteniendo que nunca creyeron la versión de la víctima, tales argumentaciones no resisten el menor análisis y surgen como meras especulaciones”.

Al momento de argumentar el monto de pena, los jueces analizaron la actitud que adoptó el imputado una vez que Macarena comenzó a revelar los abusos: “lejos de demostrar arrepentimiento, negó sus acciones, minimizó los hechos, se presentó a reuniones familiares , demostrando indiferencia a los hechos"; el tribunal también destacó los espacios seleccionados para cometer los abusos: la vivienda familiar y el transporte, espacios donde debía ejercer el cuidado depositado por los padres de la víctima; la contextura física del acusado respecto a la menor, y la temeridad que le infundían, el daño producido, las dificultades en el aprendizaje, en la socialización, en el vínculo con su pareja”.

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La denuncia de Macarena dio origen a la agrupación Pañuelos Amarillos

La denuncia de Macarena dio origen a la agrupación Pañuelos Amarillos

Abusos, denuncia y destape: cómo fue el relato de la víctima del Caso M

Pereyra fue condenado por abusar sexualmente de su sobrina durante años; las agresiones sexuales comenzaron cuando la niña tenía seis años, en 1998, y culminaron once años después. Durante años, Macarena no quiso radicar la denuncia; recién en 2021 se presentó en la comisaría de la Mujer para denunciar a Pereyra. Así se inició una investigación que se tramitó en la Fiscalía de Violencia de Género, Familiar y Sexual y que estuvo a cargo del fiscal Roberto Olcese, quien ordenó detener a Pereyra y luego lo imputó por abuso sexual con acceso carnal calificado por la guarda y en concurso ideal por corrupción de menores.

Tras quedar en prisión preventiva, Macarena brindó una entrevista a AIRE, y recordó que los abusos comenzaron cuando tenía 6 años con "cosquillas, que luego eran manoseos”. Luego narró que la primera violación fue una noche en la que se quedó a dormir en lo de sus primos. "Mi tío me sacó de la cama y me llevó al baño de madrugada, en donde se concretó el abuso sexual con acceso carnal”, dijo.

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Los abusos continuaron en la casa de sus tíos y en los distintos vehículos que Pereyra utilizaba para realizar su trabajo como transportista escolar. “Empezó en un auto Peugeot creo, después en una Kangoo y luego una tráfic con una ventana hexagonal con solo dos asientos adelante, uno en cada puerta. Me acuerdo de que él pasaba por el medio. En todos esos vehículos me llevaba”, recordó la víctima y aseguró que los ataques sexuales sucedían luego de que su tío dejaba a los otros chicos que buscaba por las escuelas.

Además, destacó que en casi todas las ocasiones en que su tío abusaba de ella, su tía estaba presente. “A la madrugada yo estaba siempre pendiente de la luz roja de la computadora que veía en la oscuridad, esa que tiene cuando está apagada. Si la dejaba de ver o titilaba era porque él pasaba caminando”, añadió. “Cuando comencé cuarto grado empecé a salir más tarde uno o dos días a la semana. Durante la secundaria, los abusos se concretaban todos los días”, explicó Macarena. “Todos los días que me traía, paraba en algún descampado o en algún lugar cuando yo quedaba sola en la camioneta con él”, agregó.

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El descargo de la familia de Macarena tras conocerse la condena a Pereyra

El descargo de la familia de Macarena tras conocerse la condena a Pereyra

La joven explicó a su vez que su tío repartía a todos los chicos de Rincón y después a los de Arroyo Leyes. “Yo me daba cuenta de lo que iba a hacer, cuando no me dejaba, cuando no doblaba para venir a casa. Sabía que íbamos para el norte y sabía lo que pasaba. Una vez llegué a tirarme de la camioneta en movimiento porque sabía lo que se venía. Y recuerdo el miedo que tenía porque al día siguiente me iba a volver a pasar a buscar y encima iba a estar enojado. Cuando esto pasaba, los abusos eran más violentos”, recordó.

En tanto, explicó que su tío la amedrentaba para que no contara nada de las violaciones sufridas. “Me amenazaba con que si contaba o decía algo le iba a hacer lo mismo a mis primos y a mi hermana”, sostuvo. La joven cursó hasta noveno año en la misma escuela. Repitió octavo y volvió a hacer el año, pero cuando repitió noveno, se cambió de escuela. En ese momento frenaron los abusos en las camionetas del transporte, pero siguieron en los encuentros familiares o cuando ella iba a la casa de su tía.

Durante años, Macarena nunca pudo contarle a nadie sobre las violaciones sufridas por parte de su tío político. Solo logró decirles a sus padres, en medio de una discusión, que Pereyra la manoseaba. "No podés conciliar el sueño, porque se te vienen esos momentos a la cabeza. Y pensás que si lo denuncias te van a juzgar y no te van a creer. Además, tenés en la cabeza a sus hijos y a toda la familia. Son cosas que se tan van apareciendo cuando pensás en hacer la denuncia", aseguró.

Tras contar lo que pasaba en su entorno familiar, los padres de Macarena cortaron toda relación con el hombre investigado y el último contacto que tuvieron fue en 2009. Por su parte, en 2016, cuando la abuela de la víctima se enfermó y estuvo grave, Pereyra la fue a visitar a su casa. Después, en 2020, cuando la mujer falleció, Macarena lo volvió a cruzar en el velorio.

“Mi abuela me había pedido que no dijera nada hasta que ella falleciera”, destacó la joven. La mujer falleció en julio y en septiembre Macarena juntó valor e hizo la denuncia. La chica explicó que al principio su abuela no creía lo que le había contado, pero un día, mientras miraban televisión, la mujer le dijo: “Te creo porque lo conozco y ya lo había hecho antes, pero denuncialo cuando yo me muera”.

Unos meses después de la muerte de su abuela, y con la ayuda de una amiga, Macarena tomó el valor para hacer la denuncia, aunque eso la llevó a recordar una y mil veces lo que vivió durante los años en que su tío cometió el delito, y también provocó amenazas a su familia y dudas sobre lo que ella contaba.