La Junta de Salud Mental de Santa Fe analizó el estado psíquico del kinesiologo Lascurain que causó el trágico choque en barrio María Selva, episodio en el que falleció el niño de 10 años. Las claves de un imputado cuyo relato está lleno de “contenido místico” y “enunciaciones crípticas”.
Por Ignacio Mendoza
Mediante un informe de 15 paginas, la Junta de Salud Mental de Santa Fe, reveló que Francisco Lascuraín, el temerario conductor que causó el fatal accidente de María Selva cuya víctima fue Francisco Sueldo de 11 años, posee un relato lleno “contenido místico” y “enunciaciones crípticas” (no son comprensibles), situación que genera en su mente un pensamiento “enmarañado y desorganizado”.
El mismo permanece detenido con prisión preventiva desde el pasado 17 de mayo por disposición de la jueza Rosana Carrara, tras hacer lugar al pedido del fiscal Daniel Filippi y el abogado querellante, Leandro Corti. Aquella resolución ordenó además que sea examinado por una Junta de Salud Mental tras un pedido de su abogado defensor, Sebastian Amadeo. Tres meses después, un grupo de profesionales emitió su dictamen sobre el estado psíquico del kinesiologo de 37 años.
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La resolución a la que tuvo acceso Aire Digital, sostuvo que el imputado realizó manifestaciones “magnánimas” y de cierta “megalomanía” ya que en reiteradas entrevistas al cuerpo de especialistas de la Junta de Salud Mental, incluida también la audiencia de imputación -ocurrida el 15 de mayo en tribunales-, explicó que era “Dios Padre” y que se encuentra detenido, según su criterio, para “salvar los pecados del mundo”.
Análisis
El reciente dictamen determinó también que Lascurain no cuenta con capacidad para acceder al pasado por lo que no podría recordar el hecho que se le imputa. En esa linea, los especialistas concluyeron en calificar que la afección mental que padece es una clara “psicosis”.
“Tiene como características la pérdida del contacto con la realidad hasta el punto de incidir en su vida diaria y en su relación con las demás personas, con pensamiento disgregado que implica perdida casi absoluta del orden lógico, con un discurso que se aparta de lo habitual con ideas delirantes de convicción de certeza, incorregibles”, develó la resolución.

No obstante ello, el grupo de especialistas destacó que la evolución en el imputado solo depende de la oportunidad terapéutica que se obtenga.
Fase activa
Por último, la resolución consideró que al momento del accidente fatal, Lascuraín se encontraba en una “fase activa de su psicosis”, un rasgo habitual que afecta la coordinación de los actos y la adecuación de sus reacciones. En razón de ello, no “comprendía ni dirigía sus acciones”.
“A pesar de que pueda parecer consciente de todo, a esa conciencia le falta la posibilidad de ordenar los fenómenos psiquiátricos propendientes a un fin como un caos”, sentenció el informe de salud mental llevado a cabo entre junio y agosto de este año.
El fatal episodio ocurrió el 13 de mayo en Ángel Casanello al 2200. Cerca de las 20, el Toyota Etios gris en el que iba a bordo Lascurain chocó al Chevrolet Corsa en donde iba la víctima junto con sus padres. El impacto causó que Francisco Sueldo terminó siendo trasladado al hospital de niños Orlando Alassia donde fue asistido de urgencia. Sin embargo, cerca de las 3 de la madrugada su cuerpo no soportó más. Había muerto y en razón de ello se inició la causa que concluyó en una imputación contra Lascuraín, su posterior encierro en un penal provincial y finalmente su evaluación en la Junta de Salud mental.
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