Eran las 20.30 y había terminado trabajar en la panadería de su barrio. La mamá la esperaba con la cena lista. Pero no llegó. Un tirón fuerte bastó para hacerla caer de su bicicleta y que su cabeza pegue contra el pavimento y nunca más despierte, tras 5 días de agonía. Tenía 25 años.
El año pasado detuvieron a un joven menor de edad sindicado por un testigo. Era juzgado al momento de su detención por la justicia de menores y se había brindado la libertad como alternativa.
Ahora apareció un nuevo testigo que brindó elementos y la madre de Marianela, querellante en la causa, pidió que se revise la libertad. El tribunal tiene una semana para resolverlo.
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