La causa por abuso sexual infantil en las instalaciones del establecimiento educativo San Roque tuvo este viernes la audiencia de apelación de la sentencia al docente de música Darío Céspedes. La audiencia se desarrolló en la sala 5 de la Cámara de Apelaciones ante el tribunal conformado por los jueces Alejandro Tizón, Roberto Prieu Mántaras y Fabio Mudry.
Los fiscales Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi, y las abogadas querellantes Carolina Walker Torres y Agustina Taboada solicitaron que se aumente la condena a Céspedes y se revoque la absolución; en tanto, los abogados defensores Sebastián Oroño e Ignacio Alfonso Garrone solicitaron que se revoque la condena y se confirme la absolución de Céspedes.
Condena
Céspedes fue condenado a 11 años de prisión por hechos ocurridos en 2018, cuando el niño asistía al jardín de infantes, mientras que fue absuelto por el beneficio de la duda por los hechos que datan de 2019, cuando el pequeño concurría a primer grado.
En primer momento los abogados defensores solicitaron que se confirme la absolución de Darío Céspedes y que se revoque la condena. Los letrados insistieron con el pedido de nulidad de todo el juicio por considerar que la acusación fue ilegítima porque no se respetó el principio de congruencia, que se incorporó en juicio prueba que no había sido admitida y que la prueba extraviada (el disco que contenía las imágenes de la cámara de vigilancia) no permitió ejercer correctamente la defensa.
En cuanto a la materialidad del hecho, los defensores reclamaron que ninguna prueba sostuvo la ocurrencia de los abusos además de la declaración de la mamá del niño; finalmente, los cuestionaron que los jueces no valoraron correctamente la prueba de descargo, los testimonios de los docentes que explicaron el funcionamiento de las clases y que los docentes de materias especiales (música, educación física) siempre están acompañados en las clases por las maestras de sala.
A su turno, la Fiscalía solicitó que la condena a Céspedes sea confirmada; en cuanto al principio de congruencia, los fiscales advirtieron que desde la audiencia imputativa los defensores conocían que atribuían el agravante de la educación, a pesar de que fuera dejado afuera del auto de apertura a juicio, por lo que no hay sorpresa en el pedido fiscal. En cuanto a las fotos que fueron admitidas en el debate, sostuvieron que fueron incorporadas por la misma testigo que las tomó desde el dispositivo que las tomó, que fueron reconocidas en el juicio y que en ese momento no hubo ningún cuestionamiento.
Por último, los fiscales remarcaron que el testimonio de la mamá no es la única prueba que da cuenta de los abusos, y recordó lo expresado por el médico, por la psicóloga y por el hermano del niño, entre otras cosas.
Luego, las abogadas querellantes adhirieron a lo manifestado por la fiscalía, y remarcaron los cambios actitudinales del niño, y su estado actual, aún en proceso de reescolarización. En este sentido, las querellantes remarcaron también la presencia y el acompañamiento de la familia del niño durante todo el proceso.
Absolución
En la segunda parte de la audiencia, la Fiscalía y la querella reclamaron que se revoque la absolución de la sentencia por los hechos de 2019. La principal discusión pasó sobre si era necesario haber expuesto la Cámara Gesell de una niña que según la acusación estuvo presente durante los abusos, y convocar como testigo a su madre, prueba que fue desistida por la Fiscalía.
En este sentido, los fiscales expresaron que “no puede valorarse una prueba que no fue producida” y especular con el resultado que podría haber tenido. Además, sostuvieron que la defensa tenía la posibilidad de producir esa prueba.
Las abogadas querellantes adhirieron a los argumentos esgrimidos por la Fiscalía y agregaron que los 11 años de prisión impuestos a Céspedes resulta insuficiente, y reclamaron que sean aumentados a 20 años.
A su turno, los abogados defensores de Céspedes reclamaron que sea confirmada la absolución; sostuvieron que los jueces consideraron no probado el hecho ya que al no haberse probado la participación de la menor, no se corroboraron las circunstancias de los hechos como fueron atribuidos. Los defensores sostuvieron que la apelación de la Fiscalía se basó en especulaciones, y no en prueba producida en el juicio.
Por último habló Darío Céspedes: “tengo mucho para decir, me quedé callado mucho tiempo esperando algo que no llegó”, dijo el hombre, quien insistió ser inocente de los hechos atribuidos. Luego, sostuvo la imposibilidad de que los hechos ocurrieran como sostuvo la acusación, y dijo que “ni a un director de Hollywood se le ocurre algo así”.
Por último, Céspedes hizo hincapié en el disco extraviado: “esa prueba sí es fundamental, es la prueba que hubiese evitado tenerme tres años preso”.
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