menu
search
Policiales

Barrio Scarafía: amenazaban a sus víctimas y las despojaban de sus bienes

El caso ocurrió el pasado jueves en Leumann y Risso y por el mismo terminaron detenidos cuatro sujetos. Este lunes, un juez ordenó que permanezcan detenidos hasta tanto la causa llegue a juicio.

Redacción Aire Digital

La confusa secuencia vivida en una propiedad del barrio Scarafía el pasado 25 de julio, donde resultaron detenidos tres hombres -y un día después uno más- por ingresar con armas de fuego y obligar al dueño de la vivienda a retirarse, terminó este lunes en Tribunales con un fallo judicial que dispuso la prisión preventiva para todos los involucrados y además reveló una oscura trama criminal que tenía como fin despojar de los bienes a los ocupantes de dicha propiedad.

La resolución judicial estuvo a cargo del juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Gustavo Urdiales, quien a pedido del fiscal Omar De Pedro, ordenó que N. Ferreyra, B. Pereyra, Y.Orué y N. Stohr permanezcan detenidos bajo la medida cautelar de prisión preventiva hasta que el proceso llegue a una sentencia.

Tres de los acusados fueron imputados el pasado sábado por los delitos de “coacción agravada por tratarse de amenazas para que hagan de su vivienda habitual y tenencia de arma de fuego de uso civil y de guerra” por lo sucedido dentro de la vivienda de calle Leumann al 7300. Mientras que Stohr fue acusado por el delito de “coacción y robo calificado por uso de arma cuya aptitud para el disparo no ha podido ser comprobada y en poblado y en banda” por el robo de un automóvil  y una moto que eran propiedad de una de las víctimas.

Si bien los cuatro permanecerán detenidos, aún resta que otros dos hombres, que fueron sindicados de haber participado del suceso del pasado jueves y otro ocurrido días antes, sean detenidos por los pesquisas del caso que por estas horas buscan establecer el paradero de ambos.

Leer más ► Desde adentro: un excobrador cuenta cómo operan las bandas de prestamistas ilegales

Dos sucesos y una historia

Los dos hechos que investiga la Fiscalía están concatenados el uno con el otro. El primero, ocurrió el 18 de julio, cuando cerca de las 16, Stohr llegó hasta la vivienda de Leumann al 7300 junto con otro muchacho el cual ya fue identificado. Ambos amenazaron, con armas de fuego, al dueño de la vivienda para que este le firme un boleto de compraventa y así le entregue su automóvil, un Chevrolet Corsa modelo 2008 que había adquirido en junio de este año.

“Hace las cosas bien, sino vamos a entrar con armas y te vamos a guasear”, declaró la víctima en sede judicial sobre las amenazas que sufrió por parte de la banda y agregó que los hoy imputados le dijeron que era un “traidor del barrio” por haber logrado salir en libertad en una causa de drogas cuyo coimputado era su vecino.

En tanto, el segundo episodio sucedió el 25 de julio, cuando cerca de las 15, Pereyra, Ferreyra, Orué y otro hombre -también ya identificado- irrumpieron en la vivienda y con armas de fuego obligaron a los ocupantes de la propiedad (con la excepción de dos adolescentes) a que se retiren. La presión fue tan fuerte, que el propietario y su pareja -embarazada- debieron retirarse del domicilio. Horas después, la madre de los dos jóvenes que habían quedado en la casa de Leumann denunció la situación y en razón de ello el personal policial llegó al lugar y procedió a la detención de los primeros tres aprehendidos.

Detención. El momento en que el trío terminó siendo advertido y aprehendido por personal policial. 

El caso cerró la hipótesis de la Fiscalía un día después de la detención de Pereyra, Ferreyra y Orué, luego de que los investigadores detuvieron al otro coimputado en la causa. Se trata de Stohr, quien fue detenido el 26 de julio en el estacionamiento de una maderera donde, según indicó en la audiencia, había parado para saludar a sus excompañeros a bordo del Chevrolet Corsa.

Pese a que el imputado intentó defenderse en la audiencia, del interior del auto, los investigadores encontraron el boleto de compraventa del 18 de julio, el cual tenía la particularidad de que solo poseía la firma del vendedor, situación que reforzó aún más la teoría del caso que lleva adelante el fiscal De Pedro.

Tienen terror

Este lunes, previo al inicio de la audiencia de tratamiento de la medida cautelar, las dos víctimas, Jorge C. y Veronica G., pasaron por la sala 3 y le suplicaron al juez Urdiales que tome una medida que les permita tener tranquilidad en la casa donde el pasado jueves terminaron siendo desalojados por medio de amenazas.

“Tengo miedo, quiero que sigan presos”, comentó la mujer que declaró primero. “Lo que me hicieron a mí  no se lo deseo a nadie”, explicó el hombre y agregó estar aterrado por la situación. “No puedo salir a la calle señor juez”, concluyó.

Dejá tu comentario