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Aún no se puede determinar si el policía baleado Gabriel Sanabria quedará con secuelas

El director del Hospital Clemente Alvarez habló con AIRE luego de que el policía Gabriel Sanabria fuera pasado a una sala de cuidados intermedios. El chaleco antibalas fue vital para protegerlo.

La franca evolución médica que presenta el policía sanjavierino Gabriel Sanabria, a más de un mes del ataque a balazos en Rosario, llama la atención de propios y extraños. El joven abandonó la Terapia Intensiva y fue derivado ayer a una sala de cuidados intermedios altos del Hospital Clemente Alvarez (Heca), donde continúa su recuperación.

Si bien el estado de salud de Sanabria tiende a mejorar lentamente, los médicos aún no pueden determinar si el joven policía quedará con secuelas del ataque que sufrió el pasado 27 de mayo durante un control policial donde recibió 10 disparos en distintas partes del cuerpo.

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Sanabria tiene 26 años y es oriundo de San Javier. 

Sanabria tiene 26 años y es oriundo de San Javier.

"Es muy pronto todavía saber de posibles secuelas, pero hay una buena evolución de sus sistema digestivo pese a que la mayoría de las heridas estaban concentradas en la zona del abdomen, y otra bala afectó una vertebra lumbar. Aún así, es recuperable", confió este sábado el director del Heca, Jorge Bitar, en diálogo con Geraldine Brezán y Andrea Viñuela en el programa 7 AM.

El profesional indicó que, por su buena evolución, en las últimas 24 horas se tomó la decisión de bajarlo de complejidad, sacarlo de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) para pasarlo a Cuidados Intermedios Altos, disminuyendo así la complejidad según el paciente lo requiera.

Fabián Sanabria, el padre del suboficial, confirmó ayer la noticia por AIRE y agradeció el respaldo que recibió de parte de la comunidad de San Javier. "Es un verdadero guerrero. El siguió peleando, no queríamos que nadie más subiera porque sabíamos que Gabriel nos iba a estar esperando", relató Fabián sobre los angustiosos momentos que les tocó vivir a todos los familiares.

Aún no se puede determinar si el policía baleado Gabriel Sanabria quedará con secuelas

Sanabria está siendo evaluado por los servicios de Clínica Médica y Fisiatría, para intentar recuperar la capacidad de deglución y continuar con el control de complicaciones más crónicas o infecciosas. Bitar destacó que su evolución está asociada al estado físico, la edad y el trabajo de los equipos médicos especialmente.

"Cada paciente es particular, pero tiene que ver con la experticia de la institución también, y con la solidez de sistema de salud. A nosotros nos toca el rol de hospital de emergencias que recibe todos los traumas de la zona sur de la provincia, los médicos que forman parte de nuestros equipos son grandes intensivistas. Es importante que en las primeras horas del hecho fue atendido en un hospital de segundo nivel y fue estabilizado como corresponde, eso también ayudó a nuestro trabajo posterior", explicó.

El chaleco antibalas lo protegió

El médico del Heca recordó que Sanabria recibió 10 disparos en aquel control policial que realizaba el 27 de mayo pasado en Rosario. De los diez balazos, dos impactaron en su chaleco antibalas. El resto se repartió en diferentes partes del cuerpo, especialmente abdomen, columna y piernas.

"El equipo de salud que lo atendió al ingreso creen que fue favorable tener el chaleco porque lo protegió", dijo Bitar hoy en diálogo con AIRE.

También recordó momentos en los que las esperanzas sobre la recuperación de Sanabria parecían esfumarse. "En la segunda quincena de internación en UTI estuvo muy complicado, con riesgo de vida inminente. Sin embargo, hasta ahora salió del riesgo inminente de vida para comenzar una evolución mucho más tranquila. Que salga de cuidados críticos es una señal, quiere decir que no tiene riesgo de vida, pero no estamos ajenos a que aparezcan complicaciones", completó.

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