En la noche del miércoles, un local gastronómico de la ciudad de Santa Fe recibió un mensaje a su número de Whatsapp a través del cual se realizó un pedido importante de comida y bebida por un valor cercano a los $12.000. Solicitaron hacer el pago por transferencia y enviaron un comprobante que resultó ser falso.
Los dueños del local buscaron comprobantes del mismo banco virtual y advirtieron que el pago no había sido realizado y que ya los habían estafado con esta modalidad en unas cinco oportunidades anteriores por un valor total de $100.000.
En ese momento, le dicen a quienes habían realizado el pedido que el cadete había pinchado la rueda de su moto y le piden que se acerque al local para retirar el pedido. Allí los estaban esperando efectivos policiales y los detuvieron.
El dueño del local comentó que “hablando con colegas gastronómicos de la zona nos comentaron que este último tiempo fueron víctimas de este tipo de estafas sin poder dar con estos delincuentes”.
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