En medio de la pandemia por el coronavirus, la Justicia avanza con la investigación contra el grupo de rugbiers que asesinó a Fernando Báez Sosa, el 18 enero de pasado en Villa Gessel a patadas mientras el joven estaba en el piso. Por la forma de matarlo, el calzado que llevaron aquel día se transformó en un elemento clave en la investigación.
Una de las huellas de zapatilla que tenía en el rostro Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes de puño y patadas frente a un boliche de Villa Gesell el 18 de enero último, corresponde a la zapatilla del rugbier detenido Máximo Thomsen, informaron hoy fuentes judiciales.
De acuerdo al resultado de las pericias scopométricas realizadas en el laboratorio de la Policía Federal Argentina de Mar del Plata, una de las dos improntas detectadas en el rostro del joven asesinado corresponde a una zapatilla "Cyclone", que a su vez coincide con las huellas de pie tomadas al rugbier Thomsen, detallaron los voceros.
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El crimen de Fernando
Cerca de las 4.40 de la madrugada del sábado 18 de enero frente a Le Brique, en pleno centro de Villa Gesell, Fernando fue atacado a patadas y trompadas. El ataque quedó grabado por cámaras de seguridad y teléfonos celulares, por lo que horas después fueron detenidos los diez rugbiers que veraneaban en el balneario bonaerense.
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