Antes del asesinato de Débora Bordón en Rosario, Argentina ya registraba 147 femicidios en 2026: uno cada 35 horas

Ahora Que Sí Nos Ven relevó 147 víctimas de violencia de género hasta el 31 de julio. Tras el femicidio de la mujer de 31 años en Rosario, la directora del observatorio, Raquel Vivanco, advirtió sobre el amesetamiento de los casos y reclamó políticas públicas para prevenir la violencia machista.

Tras el femicidio de la mujer de 31 años en Rosario, la directora del observatorio, Raquel Vivanco, advirtió sobre el amesetamiento de los casos y reclamó políticas públicas para prevenir la violencia machista.

Tras el femicidio de la mujer de 31 años en Rosario, la directora del observatorio, Raquel Vivanco, advirtió sobre el amesetamiento de los casos y reclamó políticas públicas para prevenir la violencia machista.

El femicidio de Débora Bordón, la mujer de 31 años asesinada durante la madrugada de este martes en Rosario, se suma a las 147 víctimas fatales de violencia de género registradas en Argentina en 2026 hasta fines de julio. La cifra equivale a uno cada 35 horas, según el relevamiento del observatorio Ahora Que Sí Nos Ven.

En diálogo con el programa Santa Siesta de AIRE, la fundadora y directora del observatorio, Raquel Vivanco, remarcó que detrás de cada estadística "hay vidas truncadas, familias destrozadas e hijos e hijas que quedaron huérfanos", y alertó sobre el recrudecimiento de la violencia letal contra mujeres y diversidades.

"Al 31 de julio relevamos 147 víctimas de violencia letal por razones de género. Es un femicidio cada 35 horas y hay un intento de femicidio cada 25 horas. Son cifras alarmantes y preocupantes", afirmó.

Un femicidio cada 35 horas y un intento cada 25

Vivanco explicó que el informe no solo refleja la cantidad de mujeres asesinadas, sino también los casos en los que existió la intención de matar por motivos de género pero que se pudo evitar un desenlace fatal: "Hay muchos otros casos que no llegaron a concretarse, pero en los que existía la intencionalidad de quitarles la vida a las mujeres por su condición de género", sostuvo.

Uno de los datos que más preocupa al observatorio es que el 15% de las mujeres asesinadas había realizado al menos una denuncia previa contra su agresor.

Para Vivanco, esos casos evidencian fallas en los mecanismos de protección. "Son mujeres que llegaron a pedir ayuda a una comisaría o a la Justicia y no se les garantizó su seguridad ni su vida. Son femicidios evitables", afirmó.

Al mismo tiempo, advirtió que el dato también revela otra realidad: el 85% de las víctimas no había denunciado antes del femicidio: "Muchas mujeres no creen que la Justicia vaya a resguardarlas. Hacer una denuncia muchas veces no significa protección y, por el contrario, puede implicar revictimización, pero tienen el derecho a demandar y que se les tome la denuncia", explicó.

La mayoría de los femicidios ocurre en el ámbito privado

El relevamiento también muestra que seis de cada diez agresores eran parejas o exparejas de las víctimas, mientras que casi la mitad de los femicidios ocurrió dentro de la vivienda de la mujer asesinada.

Según Vivanco, estas cifras reflejan que la violencia extrema suele estar precedida por otras formas de violencia que permanecen naturalizadas: "El control extremo, la violencia psicológica, la violencia económica o impedir que una mujer pueda decidir sobre su propia vida son señales claras de violencia. No hace falta llegar a la agresión física para advertir que existe una relación violenta", sostuvo.

La especialista agregó que muchas mujeres permanecen en esos vínculos por la falta de autonomía económica, una situación que se profundiza en contextos de crisis.

"Necesitamos un Estado presente"

Vivanco cuestionó el retiro de políticas públicas destinadas a prevenir la violencia de género y reclamó mayor presencia estatal: "Necesitamos que se apliquen las leyes, campañas de prevención y acompañamiento para las víctimas. Hoy seguimos siendo las organizaciones sociales las que construimos diagnósticos y acompañamos a quienes atraviesan situaciones de violencia", señaló.

Por último, advirtió sobre la situación de los hijos e hijas de las víctimas de femicidio, quienes muchas veces quedan al cuidado de familiares sin asistencia integral del Estado. "Esas infancias quedan devastadas. Existe la Ley Brisa como mecanismo de reparación, pero no se está implementando. Muchas familias atraviesan el duelo sin acompañamiento económico, psicológico ni institucional", concluyó.

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