El exjefe de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal, Mariano Valdés, nuevamente vuelve a estar bajo la lupa de la Justicia federal. Días atrás el fiscal Walter Rodríguez, indicó en un dictamen enviado al juez Francisco Miño que iniciará una causa contra el funcionario policial por intentar coimear a “arbolitos” de la capital provincial. Esta semana, el mismo representante del Ministerio Público Fiscal le pidió al magistrado que cite al funcionario policial nuevamente a indagatoria por el hallazgo de un bolso que se encontraba en su camioneta personal y que según develó un peritaje de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) tenía restos de drogas sintéticas.
El pedido de indagatoria también alcanza al exsubjefe de la repartición Higinio Bellagio, quien permanece, al igual que Valdés, con prisión preventiva desde el 24 de septiembre por orden de la jueza penal de Villa Constitución, María Sol Usandizaga, que luego de una audiencia, hizo lugar al pedido del fiscal Matías Edery que investigó cómo fue atacado Valdés en la ruta 9 en septiembre de este año cerca de Fighiera, a pocos kilómetros de Rosario.
En su dictamen, que lleva la firma del 16 de diciembre, el fiscal Rodríguez consideró que los dos uniformados fueron autores de los delitos de “confabulación relativa al transporte de estupefacientes”, “abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos”, “sustracción de elementos de prueba”, “empleo de los servicios de administración pública” y “falso testimonio”.
El estado de sospecha de Rodríguez deberá ser analizado por el juez Miño el cual, vale recordar, rechazó al fiscal en octubre de este año el pedido para que la causa que investigue a Valdés se radique en el fuero federal de Santa Fe. Pero como la medida fue apelada por el titular de la Fiscalía el incidente judicial debió ser resuelto en la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, donde el pasado 2 de abril el juez Anibal Pineda ordenó que el caso se investigue en la capital provincial.
Ataque, balas y un bolso
Las sospechas sobre Valdés surgieron luego del ataque que sufrió el 9 de septiembre en la ruta 9, cuando viajaba con destino a Santa Fe a bordo de un vehículo oficial Fordo Focus gris -AB069BQ- junto a la suboficial Roxana González. En aquel entonces, el exjefe policial recibió dos impactos de bala -uno en la ingle y otro en el hombro- por lo que debió ser internado en el hospital de Arroyo Seco.
Mientras Valdés recibió las primeras curaciones coordinó el accionar del Subcomisiario Higinio Alberto Bellaggio para que este viaje hasta el Samco de esa localidad del sur provincial y retire un bolso que transportaba en el vehículo oficial de la fuerza y luego lo lleve a Santa Fe capital. ¿Qué había ahí dentro?, es la duda que persiste en las autoridades judiciales desde que ocurrió el ataque armado.
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Ese mismo bolso, creen los investigadores, es el que la Tropa de Operaciones Especiales secuestró -y peritó- de la camioneta Mitsubishi L-200, propiedad de Valdés, que se encontraba estacionado en inmediaciones de la Delegación local de la PFA el día en que la repartición fue allanada. Del interior del mismo, los pesquisas hallaron un material que fue remitido a pericia y que determinó que se trataría de restos de anfetaminas.
"Resulta cuanto menos llamativo que Valdés haya solicitado que sus efectos personales sean trasladados hasta la ciudad de Santa Fe y no queden a su inmediata disposición, por cuanto no se explica la premura bajo la cual se sustrajo el bolso. Tal es así que recién al día siguiente, le solicitó a Bellagio que le lleve algunas prendas de vestir y elementos de higiene”, destacó el fiscal.
Aprietes a la testigo
Los cargos también apuntan a que los dos jóvenes presionaron en reiteradas oportunidades a la suboficial Roxana González que acompañaba a Váldes el día del ataque en la ruta 9. En este sentido, el fiscal destacó que “Valdés y Bellagio viciaron la voluntad de González con el objeto de lograr una versión de los hechos falsa, a fin de desviar el curso de la investigación y de esa manera resguardar el verdadero sentido de los acontecimientos".
Las presiones denunciadas por Rodríguez, tuvieron su sustento en que en uno de los mensajes enviados por Valdés a Gónzalez -a través de whatsapp- le exigieron que no cuente nada con nadie ni tampoco hable por teléfono del tema. "Importante: no hables con nadie sobre el tema por teléfono. Haceme caso. Ya te explicaré", le escribió el exjefe de la federal días después del ataque cuando la suboficial había declarado dos veces ante autoridades judiciales sobre qué había sucedido en la ruta.
Hasta es más, según consta en la causa, Valdés llamó en un momento a la abogada de González y le suplicó que le diga a su asistida que “borre las conversaciones y llamadas de WhatsApp” que existieron entre ambos.
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