En México una señora se volvió viral en las redes sociales luego de recibir el regalo que tanto quiso en su infancia: una muñeca.
La mujer se convirtió en tendencia en TikTok y ha conmovido a millones de personas. En las imágenes se observa a Lilián Mejía, el nombre con el que se le identificó, rodeado de otras compañeras de trabajo. Se realizaba el intercambio de regalos de su centro de labores y al abrir la envoltura se llevó una agradable sorpresa.
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Mientras iba rompiendo el papel, su rostro se llenó de lágrimas. Al terminar de quitarle la envoltura no dudó en mostrarle a las demás personas que era una muñeca, el obsequio que tanto quiso cuando tenía menor de edad.
“Yo nunca en mi vida tuve una muñeca como ahora... nunca en mi vida... mi primera muñeca”, indicó la mujer visiblemente conmovida. Todas las mujeres se mostraron alegres por su reacción.
De inmediato, sus amigas de trabajo la abrazaron y pidieron un aplauso. Lilián se calmó de a pocos. El video fue publicado por la cuenta @lilianmejia06. En la grabación de menos de un minuto de duración se aprecia parte del intercambio navideño entre trabajadoras.
Un abuelo de 87 años y su nieta se recibieron juntos de la universidad
En Estados Unidos, Rene Neira se recibió de la Universidad de Texas pocos días antes de cumplir 88 años, después de iniciar sus estudios superiores en la década de 1950 y matricularse de forma intermitente a clases durante los últimos 40 años.
Según contó la nieta de Neira, Melanie Salazar, que se tituló al mismo tiempo que su abuelo de la misma institución, el ahora graduado en economía comenzó a estudiar hace cerca de 70 años; sin embargo, tras formar una familia abandonó la universidad para dedicarse a trabajar, pero continuó tomando clases, aunque no de forma constante, desde la década de 1980.
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A pesar de que el anciano no consiguió oficialmente los créditos necesarios para graduarse, su familia intercedió por él ante las autoridades de la universidad, por lo que estas decidieron otorgarle un título de reconocimiento.
"Nunca tuvimos clases juntos, pero a veces nos encontrábamos para almorzar en la cafetería, o a veces estudiábamos juntos en la biblioteca", comentó la nieta. "Sus compañeros, creo, se sentían motivados e inspirados al verlo", agregó.
"Definitivamente [la graduación] fue un momento especial […] definitivamente estoy orgullosa de mi abuelo", apuntó Salazar, quien reconoció el esfuerzo de su abuelo, que, no obstante haber comenzado a perder la audición y sufrir de una vasculopatía cerebral que le obligó a darse de baja por un semestre, no se detuvo hasta alcanzar su sueño.





