Ocho reglas de oro para que no se aprovechen de vos

Poner un freno a los otros no siempre es fácil, pero existen estrategias para conseguirlo sin sentirte incómodo.

Existen personas que tienen una gran habilidad para aprovecharse de otras. No es complicado encontrar un jefe con exigencias abusivas, gente que se escaquea de sus obligaciones y las encaja al compañero o amigos que solo se acuerdan de vos cuando necesitan un favor.

Quizá te pasó que te pidieron algo y no supiste decir “no”. Lo viste venir pero no fuiste capaz de negarte. A veces es difícil marcar límites a los demás pero no hacerlo afecta a la autoestima, aumenta el estrés y genera una sensación de falta de control sobre tu propia vida.

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Es tan importante que no se aprovechen de uno que hay expertos que evalúan las técnicas más eficaces para afrontar este tipo de situaciones.Si bien existen diversos métodos, la mayoría tienen estos ocho puntos en común:

1. Practicá: para hacerse respetar si no estás acostumbrado primero necesitás practicar. Pensá en formas concretas en las que llevarás a cabo tu negación e imaginate en alguna escena.

2. Preparate: en este entrenamiento es necesario estudiar la técnica del abusador, no debés permitir que te agarre desprevenido. Aprendé cómo y cuándo suele pedirte algo, qué palabras usa o el tono de su voz. Todo te puede ayudar para estar alerta y reaccionar a tiempo.

3. Modificá tus gestos: el lenguaje corporal te delata. La mirada poco firme, la sonrisa complaciente, los gestos de asentimiento continuos con la cabeza son indicios para el abusador de que se puede aprovechar de vos. Adoptá una postura más firme y segura y mantené la mirada a la misma altura (si está parado y vos sentado ofrecele un asiento o levantate), dejá de sonreír u alejate un poco.

4. Dejá claro que no tenés intención de hacerlo: desde el primer momento adoptá una postura evidente de negación. Desviá la mirada y sacudí la cabeza.

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5. Usá distracciones: es eficaz interrumpir para cambiar de tema y no dejarle avanzar en su pedido.

6. Dirigí tu atención a otra cosa: demostrale al otro que no te interesa mantener una conversación con él y mientras habla realizá otras acciones, como mirar el celular, buscar algo en un cajón o fijarte en una mancha de la camisa.

7. Utilizá la misma negación: usá una frase única sin salirte del discurso. Mantenente firme y no le des pie al otro para rebatirte tus argumentos, solamente decí que no podés/querés.

8. No permitas que la situación se alargue: cuando hayas aclarado que no lo harás, tratá de poner fin a la conversación.

Fuente: ConBienestar

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