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Ocio lechuza |

Qué comen y cómo se alimentan las lechuzas

Este animal que suele alarmar a quienes las oyen cantar en su hogar, tiene un particular gusto. Enterate de qué se alimentan las lechuzas.

La lechuza común (Tyto alba) suele instalarse en grandes espacios despejados para establecer su territorio de caza: campos de cultivo, marismas, lugares donde se guardan objetos en el patio, galerías abiertas, casas de campo, pero mayormente en el entorno rural.

Su insólita apariencia, peculiar canto, y su respiración profunda que se asemeja a la de una persona, han envuelto a la lechuza de un aura de misterio, convirtiéndola en protagonista de todo tipo de falsas leyendas.

Incluso es una de las aves más maltratadas desde que el mundo es mundo, porque muchas veces son objeto de "brujerías" y otras veces son asesinadas por los humanos para evitar que se cumpla la leyenda y ocasione caos en el hogar.

De qué se alimentan las lechuzas

Esta ave es el mejor raticida de todos los tiempos. Así es, las lechuzas se alimentan de ratones. Una familia de lechuzas puede llegar a capturar más de un centenar de ratas y ratones a la semana.

Si bien se dice que se alimentan de cualquier animal, no es así. Sus presas suelen ser pequeñas.

Además de comer ratas, se alimenta de topillos, musarañas, crías de conejos, otros mamíferos, ciertos tipos de aves pequeñas, lagartijas, insectos y, en pocas ocasiones, ranas o peces.

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Las lechuzas tienen una visión adaptada a la noche, su sentido más desarrollado es el oído.

Las lechuzas tienen una visión adaptada a la noche, su sentido más desarrollado es el oído.

De qué se alimenta el búho

El análisis de las egagrópilas del búho revela que su dieta es muy variada y caza prácticamente todo lo que cruce sus dominios: zorros, garduñas, meloncillos, gatos domésticos y otras aves rapaces. Sin embargo, en la península ibérica sus presas más habituales son el conejo, la rata y aves de pequeño porte, debido a su abundancia.

En un enfrentamiento de un gato y un búho, el búho infla su plumaje y extiende sus alas como mecanismo de defensa, intentando hacer desistir a su oponente del enfrentamiento.

El gato doméstico, que es una potencial presa del ave, no se amilana a pesar de las afiladas garras y pico que porta su oponente, capaces de triturar el cráneo de sus presas habituales. El enfrentamiento parece inevitable.

Esta ave es capaz de abatir y alimentarse de otros depredadores que elimina, competidores a la hora de la caza, no permitiendo la presencia de ninguno de ellos en su territorio.

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