Martín Liberman realiza su programa de manera remota por la pandemia de coronavirus, contó su historia de sufrimiento que tuvo a su esposa como testigo. “Hoy me desperté 7.55, un desastre. Ayer casi me muero y quedé conmovido con la situación. Les juro que no es un chiste, estuve a 15 segundos de perder la vida“, empezó diciendo.
“Me atoré, me asfixié, no podía respirar. Mi mujer me pegaba, yo me pegaba y ella trataba de hacerme la maniobra de atrás y no era suficiente hasta que en la desesperación me empecé a pegar el estómago contra la silla y pude expulsar el maní”, sorprendió a todos el periodista.
“No sé cuánto tiempo me quedaba, no podía respirar. No me pasaba el aire, me empecé a desesperar y estaba más rojo que de costumbre. Me las vi realmente muy fulera, pasé una noche espantosa y dormí muy poco. No es chiste, creo que me quedaban 15 o 20 segundos. No sé cuánto tiempo más podía estar así sin respirar”, agregó todavía conmovido.
Una situación de este tipo le puede pasar a cualquiera y por ese motivo es tan importante que todos sepan lo mínimo e indispensable de primeros auxilios. De todas formas, Liberman aclaró que no hay moraleja en este caso: “No hay moraleja en este caso porque yo estaba tranquilo en mi casa sentado mirando el partido de Boca comiendo maní. Obviamente que nunca más en mi vida como maní y mucho menos con piel porque estoy seguro que fue eso lo que me quedó atragantado”.
Liberman cerró su experiencia con su habitual estilo para ponerle un poco de picante: “No saben cómo me duele la garganta, estoy golpeadísimo. Pero bueno, lo importante es que estoy acá. Hay algunos que hubieran festejado pero todavía falta, zafé. Les digo la verdad, en mis 46 años de vida es la vez que más cerca vi la muerte. Realmente pensé que me moría”.
¿Qué es la Maniobra de Heimlich?
La Maniobra de Heimlich, también llamada Compresión Abdominal, es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir el conducto respiratorio, bloqueado por un trozo de alimento o cualquier otro objeto pequeño. Es una técnica efectiva para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.
La asfixia impide que el oxígeno llegue a los pulmones y desde allí al resto de los órganos. Si el cerebro permanece sin oxígeno durante más de cuatro minutos, puede ocurrir algún daño cerebral o incluso la muerte.
Mientras que en una persona con una obstrucción leve, en la cual todavía puede toser, no se deben obstaculizar sus intentos por expulsar el objeto por sí sola. En casos de embarazadas, personas obesas o muy grandes, la técnica debe modificarse por compresiones torácicas, siguiendo la misma dinámica que las compresiones abdominales. Los golpes en la espalda pueden agravar la obstrucción, debido a la fuerza gravitacional, convirtiendo una obstrucción leve en una grave.
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