Cruelty Free significa, traducido al español, libre de crueldad. La idea detrás del término es aclarar que el producto certificado como tal fue manufacturado y puesto en circulación sin utilizar animales en, por ejemplo, la formulación del producto en cuestión. Es decir que los productos marcados como libre de crueldad o cruelty free no fueron probados en animales.
El público general es cada vez más consciente de lo que consume, y cada vez más personas buscan que sus compras reflejen su propia forma de pensar: los consumidores intentan ser coherentes. Así, existe una presión real de las marcas de amoldarse a los tiempos que corren para, como siempre, intentar vender lo más que puedan. Aún así, hay muchas marcas (históricas e híper conocidas) que aún testean en animales, creando la necesidad de un sello como el de cruelty free.
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Si bien el concepto así explicado es sencillo, puede volverse más dudoso en ciertos contextos. Hay compañías de maquillaje que son propiedad de conglomerados mayores, donde el testeo de los ingredientes puede hacerlo una de las empresas y otra no, haciéndonos creer que algo es libre de crueldad cuando en realidad es más complejo. Las empresas testean bajo una marca y, bajo otra, realizan campañas a favor de los derechos de los animales.
Asimismo, hay mercados como el chino donde es el gobierno el que realiza las pruebas. De esta forma, aunque la empresa en sí no testee, se vende en mercados que sí lo hacen, haciendo que no sea considerada como libre de crueldad.
Si tomamos la decisión consciente de usar productos solo cruelty free, la opción más segura es investigar marca por marca, no solo para saber si el producto a comprar tiene la certificación apropiada, sino que la marca en sí comparte los códigos éticos que el consumidor, con su dinero y su compra, desea apoyar. También es importante tener en cuenta que las certificaciones, logos y demás, por lo general tienen un costo extra para las marcas, por lo que es posible que algunas más pequeñas o independientes no tengan sello y aun así sean libres de crueldad. En estos casos, lo más seguro es buscar la información en la página web de la marca o en sus redes sociales.
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