Casi todas las mujeres tienen la oportunidad de amamantar, pero siempre deben contar con buena información. Por lo tanto, seguir algunos consejos para la buena nutrición del bebé a través de la lactancia materna, siempre será un recurso importante. También es bueno contar con el apoyo que ofrece la familia, y con el sistema de atención para la salud.
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La Organización Mundial de la Salud recomiendan que el bebé sea alimentado exclusivamente con leche materna en sus primeros seis meses de desarrollo. Después de esa edad es que se puede empezar a incorporar alimentos suaves, mientras se mantiene la lactancia hasta que el bebé tenga 2 años.
La importancia de la lactancia materna
Son muchos los beneficios que ofrece la lactancia materna, no solo para el niño sino también para la madre. Entre estos se encuentran que, la leche materna ayuda a proteger al bebé de las infecciones gastrointestinales. Este problema no simplemente se observa en los países poco desarrollados, sino también en los más industrializados.
Cuando la lactancia es iniciada desde las primeras horas de vida, no solamente le ofrece protección al recién nacido, también reduce la mortalidad neonatal. Los riesgos de que un bebé muera, se incrementan con las infecciones y diarreas, provocadas principalmente por llevar una alimentación artificial o con poca leche materna. Asimismo, la leche materna ofrece una cantidad importante de nutrientes y energía, que son esenciales para el niño. Ofrece incluso más que solo la mitad de la energía que requiere un niño de entre 6 y 12 meses de edad. Y esta cantidad es un tercio entre edades de 12 a 24 meses.
Todo niño que ha sido amamantado, es menos propenso a sufrir de obesidad. Además de esto, obtendrá mejores resultados cuando realice pruebas de inteligencia, y la asistencia a la escuela será mayor. También se ha asociado la lactancia materna a obtener mayores ingresos en la adultez. Es una mejora para el desarrollo infantil, y disminuye los gastos sanitarios debido al consumo de leche materna. De este modo, genera beneficios económicos tanto para la familia, como para el país.
Si se logra una mayor duración en amamantar al bebé, ofrecerá beneficios de mucha importancia para la salud general de la madre. Disminuye las posibilidades de padecer cáncer de mama y de ovarios. Además, ayuda a mantener espaciado los embarazos, puesto que la lactancia exclusiva produce efectos hormonales, que inducen a una amenorrea. Esto es usado en ciertos casos como un método anticonceptivo, pese a que no está libre de fallos, el cual es conocido como método de amenorrea en la lactancia.
Otros de los beneficios de la lactancia materna se atribuyen al desarrollo, y al vínculo establecido entre la madre y el bebé. Por lo tanto, es ideal para estimular en crecimiento apropiado de la mandíbula y de la boca, al igual que para segregar hormonas que permitan saciar el hambre del bebé.
Consejos de nutrición y la lactancia
Muchas mujeres tienen dudas sobre los alimentos y las bebidas que pueden consumir, con el fin de evitar que afecte la dieta del bebé. Para eso, es importante entender los conceptos más básicos de nutrición en la lactancia materna, y seguir ciertos consejos que podrían ser de excelente ayuda.
Consumir calorías adicionales
Es muy probable que las madres en lactancia deban comer más, aproximadamente unas 300 o 400 calorías diarias adicionales, para mantener la energía corporal. Para que sea posible alcanzar esta cantidad de calorías adicionales, es necesario escoger alimentos que tengan grandes cantidades de nutrientes. Un ejemplo puede ser, consumir una rebanada de pan (preferiblemente integral) untada con mantequilla de maní. Después de eso debería consumirse alguna fruta, como una manzana o una banana, más 227 gramos de yogur.
Elegir alimentos saludables para el consumo
Lo ideal es que se consuman alimentos apropiadamente saludables, para así incrementar la producción de leche materna. Se deben escoger alimentos con muchas proteínas, como en el caso de los huevos, los productos lácteos, ciertas legumbres y hasta mariscos con poco mercurio. También se deberían consumir granos integrales, verduras y no olvidar las frutas.
Cuando se desea llevar una buena lactancia materna, es muy importante lavar correctamente tanto las frutas como las verduras. Esto hará que se reduzca la cantidad de residuos dejados por los pesticidas. Siendo elementos que podrían ser altamente dañinos para la calidad de la leche materna para amamantar al bebé.
Ingerir líquido frecuentemente
Uno de los consejos más útiles es ingerir líquido antes de incluso sentir sed. Pero también habrá que incrementar la ingesta de líquidos si la orina tiene un color muy oscuro. Tener a la mano un vaso de agua en todo momento es fundamental para amamantar. Sin embargo, es necesario tener mucha precaución con las bebidas excesivamente dulces, y con ciertos jugos. Consumir grandes cantidades de azúcar podría ocasionar un incremento de peso innecesario y poco saludable. Pero no solamente eso, también sabotearía los esfuerzos de la madre por eliminar el peso adicional que obtuvo en el embarazo.
Hay que tener presente también, que consumir cafeína en exceso podría convertirse en un grave problema. Por lo tanto, es necesario colocar límites para solo ingerir máximo tres tazas de café en el día. Un dato interesante es que la cafeína en la lactancia materna podría provocar alteraciones en el sueño del bebé, o también inquietarlo innecesariamente.
Precaución con la dieta
Existen ciertos alimentos o también bebidas incluidas en la dieta, que irriten o generan una reacción alérgica en el bebé a través de la leche materna. Cuando se observa que el niño está molesto o tiene sarpullido, síntomas como diarrea o incluso congestión, se deberá consultar con el pediatra.
Si existe la sospecha acerca de algo dentro de la dieta que de alguna forma esté afectando al bebé, se deberá evitar el alimento. En dado caso de que hayan pasado unos días y los síntomas no han mejorado, habrá que consultar con un especialista. Lo recomendable sería eliminar el consumo de alimentos que estén hechos con leche de vaca, con huevos, maní o trigo. Ciertas mujeres en plena lactancia materna, comentan que evitan los alimentos que sean picantes o aquellos que generan gases. Según esta afirmación, dicen que podría ayudar, aunque las investigaciones científicas aún no confirman nada al respecto.
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