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Historias de fantasmas y brujería contadas por personas: "Tras el espejo"

Relatos de fantasmas, brujería y extrañas apariciones cuyos testigos aseguran que son reales.

Cuando se trata de fantasmas y brujería existen todo tipo de historias que varían desde casos terroríficos a simples anécdotas curiosas. Existen escépticos que no creen en la presencia inexplicable de fantasmas o que los ritos de brujería funcionen; sin embargo, existen muchas otras personas que encuentran difícil negarlas dado que lo han vivido en carne propia y en ocasiones no han sido los únicos en presenciar un mismo evento. Incluso hay casos en los que la brujería y los asuntos esotéricos son parte de una tradición familiar que también es difícil de negar.

Te contamos de relatos relacionados con fantasmas, brujería, rituales satánicos y, en general, casos sin explicación contados por aquellos que los presenciaron y atestiguaron:

“Tras el espejo”

Nash, 26 años.

Todo iba bien y normal después de mudarme a mi anterior casa hasta que un día empezamos a escuchar ruidos en el piso de hasta abajo, digamos, en la cocina se escuchaban los platos como si alguien cocinara, o los invitados que se quedaban en esa parte de la casa sentían que los observaban todo el tiempo y que había una vibra bien fuerte.

En especial nos pasó que justo en el baño de ahí, se sentía algo muy raro. Cada que yo entraba sentía muchísimo miedo, de hecho evitaba entrar a ese baño; incluso cuando iban otros amigos o conocidos y entraban ahí, los empezaron a asustar.

Mis papás son biólogos, así que de tan raro que estaba el asunto, mi papá puso unas fototrampas para animales en la sala (que son cámaras que cuando detectan movimiento, toman una foto) toda una noche. A la mañana siguiente encontramos unas fotos bieeen raras donde se veía a un vato sentado en la sala y luego se veía cómo se levantaba y se acercaba a la cámara, o sea, podíamos verlo clarito en las fotos, en primer plano.

A partir de ese momento decidimos intentar hacer algo para limpiar la energía o lo que fuera que estuviera ahí, todos los que intentaron ayudarnos estuvieron de acuerdo en que la “energía” venía del baño y para no hacer más largo el cuento, resulta que en el baño había un espejo muy grande que abarcaba casi toda una pared, así que un día decidimos quitarlo, hasta fue un albañil a hacerlo. Al tirarlo de la pared descubrimos que detrás había otro cuartito. En realidad en el cuarto no había gran cosa, ni restos de alguien, nada, puro polvo y cosas sin importancia, pero justo después de eso dejó de aparecerse el vato y bueno, a mí ya no me dio tanto miedo ese baño, aunque seguí evitando ir ahí hasta que nos mudamos.

FUENTE: Cultura Colectiva