“No vine por cuestiones económicas, vine por un sueño”, cuenta Jorge. Su objetivo era claro: vivir en Nueva York, una ciudad que lo había fascinado en sus viajes previos.
Sus primeros trabajos en la Gran Manzana fueron duros. "A la semana ya estaba trabajando limpiando pisos", recuerda. Sin embargo, su pasión por los perros lo llevó a especializarse en peluquería canina. Con esfuerzo y carisma, Jorge logró abrirse camino en el competitivo mundo de la estética para mascotas. Su talento lo llevó a trabajar con clientes de renombre, desde miembros de la familia Trump hasta los Clinton, e incluso a escribir el libro más reconocido sobre peluquería canina, traducido a siete idiomas.
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Jorge Bendersky en el programa televisivo Pooch Perfect.
Con su carisma y habilidad para comunicar, Jorge Bendersky encontró en la televisión un espacio para compartir su conocimiento. Participó en un reality de Animal Planet, donde se convirtió en una estrella, y comenzó a aparecer en diversos programas enseñando trucos y consejos para el cuidado de los perros. "Empecé a llamar a los productores y a ofrecerles segmentos cortos. Así logré mi espacio", revela.
Su éxito se consolidó cuando su imagen apareció en una marquesina de Times Square, un momento que describe como "el primero que me hizo llorar en 30 años".
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El momento en el cual Jorge se vio en la marquesina de Times Square.
El desarraigo y la nostalgia por Argentina
A pesar de su éxito, Jorge nunca dejó de extrañar su país. "El olor del jacarandá no te lo olvidás nunca", dice con nostalgia. Su conexión con Argentina sigue intacta: viaja una o dos veces al año, mantiene contacto con sus amigos de la secundaria y cada noche escucha radio argentina para conciliar el sueño. "Mis amistades de corazón siguen siendo las argentinas", confiesa.
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Jorge Bendersky ha escrito libros que se tradujeron en varios idiomas.
Una filosofía de vida entre perros y personas
Más allá de su trabajo con las mascotas de las estrellas, Jorge ha desarrollado una filosofía única sobre su profesión. "Los perros te enseñan a sentir su corazón, y cuando lográs eso, ellos sienten el tuyo", explica. Su enfoque humanista lo ha llevado a dar charlas y entrenar a nuevas generaciones de peluqueros caninos, inculcándoles la importancia de la conexión con los animales.
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Jorge Bendersky en Pooch Perfect.
Los desafíos de emprender en el extranjero
Emprender en un país extranjero nunca es fácil, y Jorge lo sabe bien. "Cuando llegué, no solo tenía que aprender el idioma, sino también entender cómo funcionaba el negocio aquí", comenta. La competencia es feroz, pero su ética de trabajo y su pasión lo ayudaron a destacarse. "Si algo aprendí en Nueva York es que el talento no es suficiente, hay que trabajar más que los demás", reflexiona.
Las redes sociales han sido una herramienta clave en su éxito. "Instagram y TikTok me han permitido acercarme a muchas personas y compartir lo que sé", explica. A través de sus publicaciones, Jorge educa a dueños de mascotas sobre el cuidado de sus perros y muestra su día a día en la peluquería canina. "Hoy en día, si no estás en redes, no existís", afirma con convicción.
Consejos para quienes sueñan con Nueva York
Para quienes sueñan con mudarse a Nueva York, Jorge tiene un consejo claro: "No idealicen demasiado la ciudad, hay oportunidades, pero también muchos desafíos". Destaca la importancia de la perseverancia y la preparación. "No es solo llegar, hay que adaptarse, aprender y trabajar duro", dice. Pese a todo, asegura que si alguien está dispuesto a esforzarse, la ciudad puede ofrecer grandes oportunidades.
Planes a futuro y el regreso a casa
A pesar de haber construido una exitosa carrera en Nueva York, Jorge piensa en el futuro con la mirada puesta en Argentina. "Nunca vas a ser respetado ni querido como en tu propia patria", reflexiona. Aunque ama la ciudad donde ha vivido por tres décadas, tiene claro que en algún momento regresará. "Un poquito de mis cenizas volverán a estar en Central Park, pero yo quiero volver", concluye.
Así, Jorge Bendersky encarna la historia de muchos argentinos en el exterior: el esfuerzo, la adaptación, el éxito y, sobre todo, el lazo inquebrantable con su país natal.