Cómo curar de forma correcta un mate: paso a paso

Para algunos, el mate es una de las principales bebidas para tomar todo el día, pero para prepararlo bien se lo debe curar.

El ritual de cada día: compartir mates y charlas que hacen bien.

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Si acabás de comprar un mate nuevo, sabés que el primer paso antes de empezar a usarlo es curarlo. Este proceso es fundamental para sellar los poros de la madera o la calabaza, evitar que larguen amargor o hongos y lograr que la infusión tenga el sabor perfecto.

A continuación, te mostramos el paso a paso definitivo sobre cómo curar de forma correcta un mate para que te dure años y disfrutes de unos mates riquísimos.

Un buen mate, una pausa necesaria y el mundo que puede esperar.

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Qué es y por qué es importante curar un mate nuevo

Curar un mate consiste en prepararlo para su primer uso. Al ser de un material orgánico (como la calabaza o la madera de algarrobo, caldén o quebracho), el mate tiene poros abiertos y humedad natural que pueden generar hongos o un gusto desagradable si no se tratan adecuadamente.

Hacerlo de forma correcta cumple tres funciones principales:

  • Sella las paredes internas.
  • Elimina restos de pulpa, astillas o polvillo.
  • Aporta propiedades que mejoran el sabor de la yerba mate con el tiempo.

Paso a paso: Cómo curar un mate de calabaza o madera

El método tradicional y más efectivo para curar mates de calabaza o madera es utilizando yerba mate usada.

1. Lavar con agua tibia

Enjuagá el interior del mate únicamente con agua tibia para quitar cualquier residuo de fabricación, polvo o viruta. No uses detergente ni esponjas de acero, ya que los materiales porosos absorben los químicos.

2. Llenar con yerba (preferentemente usada)

Colocá yerba mate dentro del mate hasta cubrir aproximadamente las tres cuartas partes de su capacidad. Podés usar yerba nueva, pero muchos materos prefieren usar yerba ya estacionada o usada de otra mateada para que no sea tan agresiva.

3. Agregar agua tibia

Verté agua tibia (nunca hirviendo, ya que el choque térmico puede rajar la calabaza o la madera) hasta humedecer por completo la yerba.

4. Dejar reposar

Dejá reposar la preparación durante 24 horas. Es clave asegurarte de que la yerba no se seque del todo durante este tiempo; si notás que absorbió toda el agua, agregale unas gotitas más de agua tibia.

5. Vaciar y limpiar

Pasadas las 24 horas, vaciá el contenido del mate y enjuagalo nuevamente con agua tibia. Con la ayuda de una cucharita o el mismo cabo de la bombilla, raspá suavemente las paredes internas para quitar los restos de hollejo, pulpa o tallos que hayan quedado adheridos.

6. Repetir el proceso (opcional pero recomendado)

Para un resultado óptimo, especialmente en mates de calabaza nuevos, podés repetir este procedimiento durante dos o tres días seguidos.

7. Secado final

Una vez limpio, dejá el mate boca arriba en un lugar seco y ventilado hasta que se seque por completo. ¡Listo! Tu mate ya está curado y preparado para la primera cebada.

Consejos clave para el mantenimiento de tu mate

  • Evitá la humedad prolongada: Nunca dejes la yerba húmeda dentro del mate por varios días, ya que es el caldo de cultivo ideal para la formación de hongos.
  • Secado correcto: Guardalo siempre en un lugar fresco y seco, preferentemente boca arriba para que circule el aire. Evita guardarlo dentro de alacenas oscuras y cerradas inmediatamente después de usarlo.
  • Cero detergente: El interior del mate jamás debe lavarse con productos de limpieza. El agua tibia es más que suficiente.

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