Comprar maquillaje puede ser una odisea. Entre las góndolas abarrotadas y los empleados de los negocios ofreciendo productos, a veces se termina comprando un maquillaje sin saber muy bien por qué, que probablemente termine en el fondo de un cajón. Por este motivo, aquí hay cinco consejos útiles para aprender a comprar y hacer valer no sólo tu dinero sino también tu tiempo. Además, los productos de maquillaje se aprovecharán mejor y habrá menos desperdicio, lo cual es siempre positivo.
1) Saber qué se busca
Es fundamental, a la hora de ir a comprar algo, saber qué es lo que se necesita. Puede parecer obvio, pero el no tener claro qué es lo que hace falta puede causar que se tengan muchos ítems de un mismo producto. Cabe recordar que el maquillaje, y todos los productos de belleza, son perecederos: tienen fecha de vencimiento. Por este motivo no es ideal tener cosas en desuso y es mejor comprar sólo cuando algo hace falta. De esta manera, se ahorra dinero, ya que los productos que pasan mucho tiempo guardados pueden echarse a perder, lo que resulta en un desperdicio innecesario. Además, el saber qué producto se quiere comprar hace más fácil la tarea de pedir asistencia en el local si es necesario.
2) Tener un presupuesto
La cantidad de marcas disponibles en el mercado es cada vez mayor. Por un lado, esto es positivo porque significa que hay una curva más amplia de precios, causando que más personas puedan acceder a productos que una vez fueron considerados de lujo. Por otro, la abrumadora cantidad de opciones puede ser intimidante y, en ocasiones, puede ser difícil saber dónde hacer un corte. Por este motivo es útil tener un presupuesto: saber cuánto se está dispuesto a gastar para un determinado producto achica las opciones y hace que elegir sea más sencillo.
3) Conocer sobre las marcas a la venta
Muchas marcas hoy en día tienen posturas ideológicas que son partes de su identidad. Por este motivo, muchos consumidores eligen comprar productos de marcas con valores con los que se puedan sentir identificados. Por este motivo, conocer si determinado maquillaje es vegano, cruelty free, de industria nacional, orgánico, etc. puede ser un aliciente para algunas usuarias y ayudarlas a decidir qué marca comprar. Interiorizarse en qué marcas están a su alcance que compartan los valores propios puede ser un ejercicio algo tedioso ya que requiere un pequeño trabajo de investigación, pero resulta satisfactorio saber que el dinero que se invierte va a parar a una compañía ética.
4) Pedir ayuda
No hay que tener miedo de hacer preguntas: las personas empleadas en perfumerías y farmacias suelen conocer qué productos de qué marcas tienen disponibles y pueden ayudar a orientar a una consumidora en la dirección correcta. Además, son las personas indicadas para asesorar a una clienta en relación a su presupuesto, ya que los precios muchas veces no están disponibles a simple vista. Sin embargo, para evitar que la ayuda se convierta en la compra de un producto innecesario, es importante tener en cuenta todos los consejos anteriores.
5) No comprar por comprar
Finalmente, algo que tal vez parezca redundante pero que puede ser un problema para muchas: comprar porque sí. A veces por compromiso o vergüenza un cliente termina gastando dinero en un producto que no necesita debido a que no encontró lo que buscaba. Es importante desestimar estos sentimientos y tratar de evitar la compra superflua. De esta manera, el presupuesto destinado al maquillaje seguirá disponible para la próxima ocasión y se evitará el desperdicio de dinero y productos.
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