Redacción Aire Digital
Gustavo, padre de Valentina de 10 años y expareja de Verónica, cuyos cuerpos fueron encontrados el domingo pasado el mediodía en una vivienda de Azopardo al 10400 de barrio Punta Norte dialogó en exclusiva con Aire de Santa Fe. En el móvil, Gustavo reclamó justicia y aseguró que las muertes se podrían haber evitado ante el importante número de denuncias que se habían hecho contra el asesino.
“No le quiero pedir nada a nadie, simplemente que la gente vea lo que paso y lo que le puede pasar a sus hijos. Eso es lo triste y lo malo que esta pasando. Creo yo que nadie está haciendo nada de eso“, se lamentó el padre de la niña que perdió la vida a manos de la ex pareja de su madre, quien contaba con una orden de restricción y varias denuncias en su haber y aún continúa prófugo.
Al respecto, Gustavo recordó el caso del pequeño Nicolás Almada, quien en 2016 falleció como consecuencia de los golpes recibidos por la pareja de su madre.
“Este caso se pudiera haber evitado”, recalcó al mismo tiempo que destacó que el acusado por el crimen de su hija Valentina y ex pareja, ya contaba con un importante número de denuncias.
Leer más ► Brutal femicidio en el barrio Punta Norte, asesinaron a una mujer y a su hija de diez años
“Tenía pedido de restricción y pedido de captura, todas las denuncias que hice yo y la misma abuela (madre de Verónica)”, enumeró. Por otro lado aseguró que los hechos de violencia en la vivienda ubicada en Azopardo comenzaron hace tes años, a lo largo de este tiempo el se vio obligado a intervenir en los episodios en los que su hija se encontraba presente.
Los enfrentamientos no sólo tenían como protagonistas a Verónica y quien fuera su pareja, sino que en ocasiones el hijo de la mujer de 34 años también se vio involucrado en fuertes peleas con el hombre que hoy es buscado por la justicia y en las cuales Gustavo trató de intervenir.
Leer más►“Lo maté, lo maté”, dijo el asesino de Nicolás Almada a la policía tras el crimen
“A veces me han echado a mí— relata el padre— No sé si la culpa la tendrá un fiscal, un juzgado, no importa ya porque a mi hija nadie me la va a devolver“.
De lunes a viernes, Valentina vivía con su padre mientras que los fines de semana se trasladaba a la vivienda de su mamá. Este último viernes, Gustavo no deseaba llevar a su hija, sin embargo terminó cediendo ante su insistencia.
“La traje igual porque me partió el alma, simplemente quería ver a su mamá. Ella tenía dos amores en su vida, su mamá y su papá”.
El último indicio de actividad de Valentina con su teléfono celular el pasado fin de semana fue el sábado por la noche mientras que el último contacto que mantuvo con su padre tuvo lugar a las 12.54 del mediodía. En ese momento, su padre recibió un: “Hola Pa” de parte de la pequeña. “Cuando le contesté al mediodía no tuve respuesta. Luego pasó la tarde, la noche y me parecía raro que no me respondiera”, relató el hombre quien aseguró desconocer si fue su hija quien le respondió o no ese último mensaje. “A las 22.37 del sábado fue la hora de la última conexión“, aseguró en el móvil.


Dejá tu comentario